Editorial Revista Pesca enero 2012

Las reformas que necesita la pesquería peruana requieren 4 condiciones fundamentales:
Voluntad política, un Gobierno fuerte, decisión política, y un plan estratégico derivado de una visión y objetivos de largo plazo.
La oferta electoral contenida en el Plan de Gobierno es solamente una visión general, la misma que un equipo humano integrado por varias personas en la administración Burneo-Barrios, el cual incluyó a miembros del partido de gobierno, convirtió en un Plan Estratégico para el quinquenio de gobierno.
Sostenibilidad, seguridad alimentaria, reordenamiento, inclusión social y redistribución de la riqueza generada por la pesquería en forma justa y equitativa eran los objetivos bandera. La proporción grotescamente desproporcionada entre lo que factura la industria y lo que le paga a la Nación, como propietaria del recurso pesquero, es a todas luces injusta, ante la pasividad de un Estado que ha prestado escasa o nula atención a la pesquería peruana y que tenía que corregirse.
La interpretación de la voluntad política contenida en el plan de gobierno apenas empezaba a diseñarse y aplicarse cuando se produce un cambio ministerial que genera dudas razonables. Una de ellas conlleva a especular que alguien, o los intereses de poderes fácticos que dominan al sector pesquero, viendo peligrar sus posiciones de privilegio y de poder, maniobraron para volver al estado anterior. Otra es que el desconocimiento de la realidad del sector por parte de las más altas esferas del gobierno, minimiza su importancia. El hecho es que el Ministro Burneo fue removido y la viceministra Barrios renunció a fines de diciembre, quedando la tarea inconclusa.
Convertir a la política y al gobierno en un sistema de guerra de guerrillas por alcanzar el poder, para asegurarse a sí misma ventajas que resuelvan sus propios problemas y atiendan sus propios intereses, es parte de la tragedia de la abundancia de anchoveta en el Perú.
La pesquería tal como estaba concebida antes del 28 de Julio de 2011 es la obtención de la mayor ganancia posible y eso sólo se logra con la explotación irrestricta de los recursos naturales y de otros seres humanos en beneficio de minorías.
La visión de una política pesquera de largo plazo, alejada de intereses personales o de grupo se convierte cada vez más en un sueño difícil de realizar.
No es posible contentar a todos si se quiere realmente una pesquería sustentable, redistributiva e inclusiva. Lo correcto es contentar a las mayorías y no a las minorías.
Considerando que la alta rotación de funcionarios en el sector en los últimos años se ha convertido en una perversa y nociva constante, lo que refleja falta de voluntad y decisión políticas por emprender reformas, con el perjuicio que representa esta inestabilidad, es preciso que la Sociedad Civil demande mayor participación y presencia en la administración pesquera en procura de la protección de sus intereses en materia de extracción de recursos naturales, en este caso hidrobiológicos.
Se debe conocer con precisión a quién se sirve y a quién se defiende.
P.D.
La viceministra de Pesquería presentó su renuncia después de Navidad. Sin embargo, el 31 de diciembre la RS Nº 013-2011 dice en su parte resolutiva: “Dar por concluida, a partir de la fecha, la designación de la señora abogada ROCÍO INGRED BARRIOS ALVARADO, en el cargo de Viceministra de Pesquería del Ministerio de la Producción, dándosele las gracias por los servicios prestados”
El texto del documento no es coherente con lo ocurrido, por cuanto lo procedente era aceptar su renuncia como correspondía
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Marcos Kisner Bueno

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