La inversión y el PBI

Jorge Baca Campodónico
Escribe: Jorge Baca Campodónico
Economista Principal de MAXIMIXE

El BCRP en su última Nota Semanal divulgó que la Inversión Bruta Fija, después de 13 trimestres de caídas consecutivas, finalmente registró un crecimiento anual de 5,3%. Este crecimiento ha sido interpretado como el inicio de la recuperación económica y una señal de que el próximo año el PBI crecerá por encima del 4%. En esta entrega analizamos si la recuperación de la inversión observada en el tercer trimestre de este año es suficiente para garantizar crecimientos del PBI superiores al 4% en los próximos años.

No existe una relación directa entre el crecimiento de la inversión y el crecimiento del PBI. No es suficiente que la inversión crezca 5,3% todos los trimestres para que el PBI crezca 5,3% al año. La mejor prueba es que la inversión registró caídas en los últimos tres años y sin embargo el PBI continuó creciendo. La relación se da en forma indirecta. La inversión aumenta el stock de capital y la productividad si es que la inversión es de calidad. El aumento del stock de capital y el aumento de la productividad generan una demanda de empleo y conjuntamente definen el crecimiento del PBI. Adicionalmente hay que tomar en cuenta que el stock de capital disminuye por su uso (depreciación) o por que se destruye por desastres naturales.

Por lo tanto, lo relevante para estimar el crecimiento potencial del PBI es conocer la evolución del nivel de la Inversión Bruta Fija (IBF) con relación al tamaño del PBI. En el Gráfico 1 presentamos la evolución de esta relación para el periodo 1990 – 2017. Observamos que la IBF como porcentaje del PBI actualmente se encuentra muy por debajo de los niveles del 2014. ¿Cómo podemos utilizar esta relación para determinar el potencial de crecimiento del PBI? Una manera rápida es asumir que la relación Stock de Capital – PBI es 3 (“capital/output ratio” de 3 es el ratio utilizado internacionalmente). Es decir que para producir un sol de PBI se necesitan 3 soles de stock de capital.

A partir de este supuesto tenemos que estimar cuanta inversión se necesita para reponer el stock de capital utilizado en un año (depreciación). Un estimado conservador de la depreciación es 4% del stock de capital por año. Esto significa que necesitamos invertir 12% del PBI (4 x 3) solo para reponer el stock de capital gastado (depreciado) en un año.

La diferencia entre la relación IBF/PBI y el 12% requerido para reponer la depreciación dividida por la relación capital producto (3) nos da el potencial de crecimiento del PBI en los próximos años. En nuestro caso y basados en el último valor observado de la relación IBF/PBI, el potencial de crecimiento sería 3,1% ([21,5-12]/3). A este valor hay que restarle el impacto del fenómeno del Niño costero que destruyó parte del stock de capital. Las obras de reconstrucción solamente van a permitir recuperar el stock de capital perdido y por lo tanto no permitirán recuperar niveles de producción mayores a los que se tenían antes del Niño costero.

Adicionalmente al impacto directo de la inversión en los niveles del stock de capital hay que tomar en cuenta el impacto de la calidad de la inversión sobre la productividad de la economía que puede aportar algunos puntos al crecimiento potencial del PBI.  Por ejemplo, la inversión en tecnología de punta como computación o telecomunicaciones no sólo aumenta el stock de capital, sino también aumenta la productividad. Igual sucede con la inversión en educación o salud.

Sin embargo, esto no está sucediendo con la inversión actual. La inversión en los Panamericanos, o las inversiones sobrevaloradas como la Refinaría de Talara y otras vinculadas a los escándalos de corrupción son ejemplos claros de inversiones que no van a aumentar la productividad de la economía.

¿Cuánto necesitamos invertir para poder aspirar a crecer más de 5% por año? Lo primero que se necesita es restaurar los niveles de inversión como porcentaje del PBI que teníamos antes del 2014. En el Gráfico 2 presentamos la evolución de la IBF total y las importaciones de bienes de capital expresados en millones de dólares para el periodo 1991 – 2017. Observamos que en el 2014 la IBF bordeaba los US$ 55.000 millones de dólares.  En el tercer trimestre de este año la IBF llegó a los US$ 45.000 millones. Esto significa que tenemos una brecha de más de US$ 10.000 millones equivalentes a dos líneas de Metro de Lima. Y esta brecha no toma en cuenta el crecimiento del PBI registrado entre 2014 y 2017.

La IBF total está conformada por las inversiones en obras de construcción (70%) y adquisición de planta y equipo (30%).  Estas últimas están relacionadas con la importación de bienes de capital. La importación de bienes de capital llegó en el 2014 a bordear los US$ 14.000 millones y en la actualidad estas importaciones apenas llegan a US$ 11.100 millones. Es decir, necesitamos importar US$ 3.000 millones más por año para estar en los niveles de inversión del 2014. Tanto las cifras de IBF como de importaciones nos indican que si la IBF continúa creciendo a un ritmo de 5,3% anual, nos tomaría más de cuatro años para llegar a los niveles de inversión del 2014.

¿Cuál será el impacto del incremento de la inversión pública? En el Gráfico 3 presentamos la evolución de la inversión privada y la pública para el periodo 1991 – 2017 en millones de US dólares.  Observamos que los niveles de inversión privada y pública están por debajo de los niveles registrados en el 2014. La intención del gobierno es llevar la IBF publica de los actuales US$ 9.500 millones a US$ 14.500 millones.  Este incremento no será suficiente para compensar la caída de la inversión privada.

Es necesario que el gobierno reconozca que el incremento de la inversión pública por sí sola no será suficiente para lograr un crecimiento potencial del PBI de más de 4% anual. Lo que se requiere es un incremento significativo de la inversión privada. El incremento de la inversión privada no vendrá por el solo hecho de la mejora de los precios de los minerales.  Lo que se requiere es un paquete de reformas estructurales que pasen por la flexibilización laboral, reforma previsional y una reforma tributaria.

 

Jorge Baca Campodónico

Economista Principal de MAXIMIXE

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