21/06/2016

La licencia de conducir y la seguridad vial

MAXIMIXE

Resumen

El Decreto Supremo N° 040-2007-MTC, que reglamenta el otorgamiento y la renovación de las licencias de conducir, la institucionalidad vigente para la gestión del sistema y la cultura de la sociedad en relación al cumplimiento de las normas han originado que haya corrupción en el sistema y; el proyecto de decreto supremo pre publicado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones que remplazaría al vigente, tampoco resolverá los problemas actuales que son graves para la seguridad vial.

No hay una decisión política para resolver los problemas estructurales del ente rector y del sector, los mismos que originan la baja calidad de la gestión de los entes relacionados, en la que se incluye la gestión de las licencias de conducir, originando que haya malos conductores.

La organización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones no contribuye a que las funciones; normativas, autorizaciones, control y de fiscalización se encuentren debidamente separadas y delimitadas, impactando en la gestión del sistema de licencias de conducir. Hubo un intento frustrado de llevar a cabo la re estructuración del Vice Ministerio de Transportes; que – según información – llegó a ser aprobado por el mismo Consejo de Ministro; pero el Decreto Supremo nunca fue publicado.

En este artículo se presenta una propuesta normativa clara que facilite la comprensión de los usuarios y la administración del sistema, en donde se trata que haya un sistema informático a nivel nacional,   para que el postulante no sea suplantado, que los centros de evaluación sean los idóneos y que el proceso sea en tiempo real con todas las seguridades del caso. Se señala además que las escuelas de conductores no deben participar en ´los procesos de otorgamiento, renovación y revalidación de las licencias.

Finalmente se da algunas recomendaciones de estrategias para poder contar con la normatividad adecuada a la realidad del país y a la implantación de nuevos sistema de gestión de licencias de conducir.

Introducción

En el Primer Foro Nacional de la Seguridad Vial, organizado por el Instituto Latinoamericano de Investigación y Estudios Viales, realizado el 31 de mayo y el 1° de junio del presente año, tuve la oportunidad de exponer la problemática de las licencias de conducir dentro del contexto de la seguridad vial.

En mi exposición comenté sobre los errores conceptuales que existen en el diseño del Decreto Supremo N° 040-2007-MTC, que reglamenta el otorgamiento y la renovación de las licencias de conducir, la corrupción existente en el sistema, la institucionalidad vigente para la gestión del sistema, la cultura de la sociedad en relación al cumplimiento de las normas y; sobre el proyecto de decreto supremo pre publicado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones que remplazaría al vigente. Mencioné además que este proyecto, tal como está redactado, no resolverá los problemas actuales que son graves para la seguridad vial.

Este artículo incluye un diagnóstico breve de la normatividad y gestión actual sobre el asunto que nos ocupa, comentarios sobre el proyecto pre publicado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y propone un modelo de gestión para el ordenamiento de la gestión de las licencias de conducir. Para ello se exponen los conceptos a aplicarse y los pasos a seguir para su implantación.

Situación actual

El ente rector así como el sector tienen problemas estructurales para su gestión, en donde confluyen asuntos de liderazgo, dirección, desarrollo institucional, recursos humanos, procesos informáticos, entre otros aspectos estratégicos que han originado la baja calidad de gestión de los entes públicos relacionados, que han permitido que la informalidad, la corrupción en el transporte y el desorden, se posesionen en la dramática realidad en que hoy vivimos, atentando contra la seguridad vial ocasionando pérdidas de  vidas humanas y cuantiosas pérdidas materiales.

El Decreto Supremo N° 040-2008- MTC aprobó el Reglamento Nacional de Licencias de Conducir vehículos automotores y no motorizados de transporte terrestre, el mismo que se encuentra vigente, aplicando conceptos que considero errados y que no se ajusta a la realidad del país.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha pre publicado en el mes de enero del presente año, un proyecto de Reglamento que sustituiría dicho Decreto que, si bien introduce unas mejoras, no resuelve la problemática de las licencias, porque continúa aplicando conceptos errados y tampoco se ajusta a la realidad del país. Dicho proyecto ha merecido críticas por diferentes organizaciones, gremios y expertos y después de casi seis meses de su pre publicación, aún no se aprueba el nuevo Decreto Supremo que remplazaría al actualmente vigente.

El proyecto incluye nuevamente a las escuelas de conducir en el Reglamento, cuando la actividad económica de formar conductores debe estar en el libre mercado como cualquier otro centro educativo y; debe ser  independiente de los procesos de otorgamiento y renovación de las licencias de conducir.

El Reglamento vigente considera a las escuelas de conductores dentro del esquema del trámite para el otorgamiento y validación de las licencias y; el control sobre dichas escuelas y centros de evaluación son casi nulos. La realidad peruana es diferente a las de otros países y las consecuencias de hacerlas participar en el trámite no han contribuido a la mejora del sistema y, por el contrario la ha agravado.

La normatividad actual así como la deficiente gestión de las diversas entidades responsables para el otorgamiento, renovación, suspensión y cancelación de las licencias de conducir, está permitiendo la corrupción en el sistema, como lo informan los medios de comunicación y; malos conductores cuentan con las licencias sin cumplir con los requisitos que se debe exigir.

Asimismo, hay conductores que no respetan las normas de tránsito ni a la autoridad, peatones imprudentes, empresarios de transportes que no apoyan a la buena conducta, conductores sin cultura de seguridad vial y; escuelas de conductores y centros de evaluación con problemas de idoneidad.

Por el lado del ente rector, la organización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones no contribuye a que las funciones; normativas, autorizaciones, control y de fiscalización se encuentren debidamente separadas y delimitadas, originando que los centros de evaluación de salud, de conocimiento y de manejo, no cuenten – de parte de la autoridad -, con la supervisión que deben tener. Asimismo el proceso informático adolece de graves deficiencias al no contar con las seguridades que el caso amerite, asumiéndose el riesgo de la manipulación del sistema y de la información.

El frustrado intento de llevar a cabo la re estructuración del Vice Ministerio de Transportes; de tener una organización por modo de transporte a uno con un enfoque de proceso, iba a permitir separar y delimitar las funciones y responsabilidades sobre la planificación, la elaboración de normas, otorgar autorizaciones – como la de licencias de conducir -, realizar las evaluaciones de salud, conocimientos y de habilidades a través de terceros debidamente controlados. Asimismo la idea de fortalecer los sistemas informáticos no se pudo concretar por la falta de decisión y de apoyo, a pesar que el informe sobre la evaluación del proceso de cómputo para el otorgamiento de las licencias de conducir tenía “muchas oportunidades de mejora”.

El Proyecto de dicho intento llegó a ser aprobado por todos los sectores, incluyendo la opinión favorable con la Secretaría de Gestión Pública, de la Oficina del Primer Ministro; y fue aprobado por el Consejo de Ministro – según información – pero lamentablemente no prosperó por razones aún no precisadas; manteniéndose el statu quo de no resolver los problemas estructurales del Ministerio.

El enfoque de gestión de la Alta Dirección de preocuparse sólo a resolver los problemas urgentes y, de no preocuparse por sentar las bases para una gestión eficaz y eficiente sostenible, origina que asuntos tan importantes como el diseño del sistema de las licencias de conducir, esté encargado a un cuarto nivel de la organización, en lugar de tener a un equipo multidisciplinario liderado por un profesional con visión de futuro y de amplio criterio.

En cuanto a la realidad del país, tenemos a una sociedad con una cultura de incumplimiento de las normas, de poco respeto al prójimo, de actuar con el criterio de que primero soy yo, de no pagar las multas de tránsito, de falta de respeto a la autoridad y de no tener conciencia de la seguridad vial.

Algunos criterios aplicables.

Para el diseño del sistema de licencias de conducir es necesario considerar:

  • El otorgamiento, renovación, suspensión y su levantamiento y; la caducidad de una licencia de conducir es una potestad de la Autoridad.
  • Considerar a los procesos de otorgamiento, renovación y revalidación de las licencias de conducir, como trámites que realiza una persona ante una Autoridad y; por tanto no deberían estar en un mercado de libre competencia.
  • Las evaluaciones de salud, conocimientos y de habilidades deben ser realizadas por el ente estatal, que puede encargar dichas funciones a empresas privadas, manteniendo su responsabilidad sobre las evaluaciones y el trámite respectivo.
  • Por la experiencia habida, las escuelas de conducir deben formar y capacitar a conductores; pero no deben participar en el proceso de otorgamiento, renovación ni de revalidación de la licencia de conducir. Están en un mercado de libre competencia.
  • Los postulantes a su opción, podrán o no instruirse en una escuela de conducir y podrán utilizar sus propios vehículos o de terceros a fin de no incrementar el costo del trámite.
  • Las evaluaciones deben ser rigurosos con todas las medidas de seguridad para que no haya suplantación del postulante ni acciones dolosas de parte del centro de evaluación.
  • La profundidad de las evaluaciones deben considerar la conducta de los conductores para el caso de revalidaciones.
  • La evaluación de conocimientos debe ser de las normas de tránsito, de urbanidad, valores, obligaciones como ciudadano, respeto al prójimo y a la Autoridad y, de mecánica en los casos que corresponda
  • Las licencias de conducir tienen un alcance nacional, es decir que el otorgado en una Región debe tener validez para todo el territorio de la República y; por tanto debe haber un solo sistema a nivel nacional que, en tiempo real se procese el trámite, incluyendo las evaluaciones.
  • Las funciones de otorgamiento y de renovación están encargadas a los gobiernos regionales a través de la aplicación de un sistema informatizado a nivel nacional, administrado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
  • El MTC debe monitorear la gestión de los gobiernos regionales.

La propuesta

La gestión del sistema de las licencias de conducir se encuentra dentro de la problemática descrita anteriormente y; su re direccionamiento corresponderá a tener conceptos claros, un conocimiento cabal de la realidad de la sociedad, a utilizar herramientas informáticas para reducir significativamente, la intervención del hombre, diseñando un modelo que permita superar las debilidades del sistema actual convirtiéndolas en fortalezas, a través de estrategias que en el tiempo vayan solucionando los problemas estructurales que adolece la gestión pública.

Mientras no se tenga una Dirección General que se encargue exclusivamente de la regulación y la normatividad del sub sector, debería conformarse un equipo multidisciplinario liderado por un profesional con capacidad directiva, visión de futuro y amplio criterio que se encargue de diseñar la normatividad y contratar a una empresa para la elaboración del sistema informático para que en tiempo real se realice el trámite, las evaluaciones y se actualice el Registro Nacional de Licencias de Conducir.

El objetivo del sistema de contar con buenas personas para que sean buenos conductores con las características siguientes:

  • Normas adecuadas a la realidad
  • Educación vial
  • Evaluaciones de salud debidamente controlados
  • Evaluaciones de conocimientos informatizado a nivel nacional
  • Evaluaciones de habilidades debidamente controlados
  • Informatización del sistema a nivel nacional para introducir información en tiempo real.
  • Aplicación de sanciones con una buena fiscalización
  • Cobranza de sanciones oportuna.

Los conductores de transporte público de pasajeros deberán contar además con una evaluación sobre atención a los usuarios.

Para una mejor comprensión de la normatividad y facilitar su administración se propone reglamentos independientes para los diversos procesos, dado que los usuarios y los responsables para administrar cada uno de ellos, deben estar a cargo de personas diferentes:

  • Reglamento de Licencias de Conducir.
  • Reglamento de Tránsito.
  • Reglamento Infracciones y Sanciones.
  • Reglamento de los Centros de Evaluación
  • Reglamento de Escuelas de Conductores

Las empresas que se encargarán de las evaluaciones cobrarán la tasa aplicable y deberán depositarlo en un fideicomiso para que la Autoridad autorice el pago de sus servicios, previa aprobación de los servicios brindados en forma semanal, de tal modo que haya un control concurrente y permanente. La tasa deberá incluir el costo de la supervisión.

Para la administración del sistema, es necesario adecuar la organización del Ministerio de Transportes y Comunicaciones para que la asignación de responsabilidades para cada proceso esté acorde a los principios de control interno y; se cuente con un sistema informático seguro y operado por personas idóneas.

Finalmente, reitero que la gestión del Estado debe tener un enfoque orientado al usuario y no a la producción como comúnmente lo hace. Los funcionarios muchas veces actúan viendo sólo la legalidad y los riesgos de las observaciones de los auditores, antes que el impacto en la sociedad, en la seguridad vial y, en los ciudadanos.

 

 

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