Regulación del mercado Fintech en Perú

Luis Barragán Scavino
Escribe: Luis Barragán Scavino
Gerente de MAXIMIXE TIC

Las empresas de tecnología financiera Fintech van ganando cada vez más inversionistas y consumidores con ofertas de productos y servicios innovadores que son más económicos, más convenientes o menos complejas que muchas de las ofertas bancarias tradicionales. Sin embargo, a medida que crecen en popularidad, las Fintech enfrentan cada vez más escrutinio de los reguladores del mercado financiero, así como temor en los consumidores.

Aunque todavía es un segmento pequeño del mercado financiero a nivel mundial, las empresas de Fintech se están expandiendo rápidamente. La inversión global en Fintech ha crecido de US$ 1,8 mil millones en 2010 a US$ 19 mil millones en 2015 y Goldman Sachs estimó que el mercado valía US$ 4,7 trillones en el 2016. En el mercado peruano no existen aún cifras exactas de inversión, pero a pesar que la participación de las Fintech en el mercado bancario es muy pequeña aún, está creciendo fuertemente alineado con la tendencia mundial.

El gobierno peruano no ha emitido aún una norma que regule las empresas Fintech en el mercado financiero. Si bien muchas de ellas están inscritas dentro de la SBS por la actividad financiera que realizan, ya sea el préstamo de dinero, cambio de monedas o factoring, al no haber una regulación específica, no se ven obligadas a reportar a la SBS como sí lo hacen los bancos y financieras establecidas en el Perú. Esto tiene su ventaja y desventaja.

La principal ventaja es que no limita a los emprendimientos que están saliendo al mercado peruano, favoreciendo la innovación tecnológica en los servicios financieros, logrando ampliar la tan ansiada inclusión financiera a más peruanos no bancarizados.

La desventaja principal es que al no estar reguladas, estas empresas Fintech pueden ser utilizadas como medio de lavado de activos o generar fraude financiero a los ciudadanos peruanos. Si bien es cierto no es conocido alguno de estos casos aún en Perú, no quiere decir que no haya sucedido algún caso de estos o simplemente se manejó de una manera privada. Los riesgos principales son:

  1. Lavado de activos: Al no estar reguladas estas empresas por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, las Fintech no se ven obligadas a reportar movimientos de dinero mayores a los límites regulados, ni se ven obligadas a tener un oficial de cumplimiento que reporte actividades fraudulentas a la UIF, entre otras obligaciones.
  2. Fraude financiero: Al no estar dentro del alcance de la regulación financiera vigente, no están cubiertos por un fondo de seguro como el que existe ante una eventual quiebra de una entidad financiera como es el Fondo de Seguros de Depósitos. Ante una eventual quiebra de una Fintech, no existe una cobertura de seguro que proteja a los clientes afectados.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su último estudio sobre el crecimiento de las Fintech en Latinoamérica, que puedes revisar aquí, menciona que para que el sector Fintech pueda desarrollarse y lograr mayores impactos, será necesario profundizar el diálogo entre los emprendedores y quienes diseñan las políticas y regulaciones. “Los países mejor preparados en términos regulatorios podrán aprovechar el impacto que las Fintech pueden ofrecer”, dijo Juan Ketterer, jefe de la división de Conectividad, Mercado y Finanzas del BID. “En ese sentido, el tiempo es un factor clave, considerando la velocidad con la que estas empresas se están desarrollando. Varios gobiernos en la región están considerando al desarrollo de las Fintech como uno de los pilares para reducir la exclusión financiera”.

En Perú durante el foro Perú Capital Markets, Banking & Finance Day 2016, la superintendente de la SBS, María del Socorro Heysen, mencionó que “el reto para las entidades financieras será precisar su relación con las plataformas de intermediación financiera y sus nuevos productos”, así como también dijo “Vamos a estar vigilantes, pero no sabemos cómo las nuevas start-ups y las nuevas fintech van a alterar el paisaje del sistema financiero. Tenemos que estudiar los temas para ver cómo nos adaptamos y cómo podemos mantener un adecuado control de riesgo”. Puedes leer el artículo completo en el siguiente link.

Sin duda que la SBS está pendiente de la evolución del mercado de las Fintech en Perú y tiene como gran reto diseñar una regulación que no sea tan restrictiva que limite las capacidades de innovación y agilidad de estas nuevas empresas de tecnología financiera, dando tranquilidad a los usuarios que utilizan los servicios de las Fintech peruanas. La SBS sabe que están contribuyendo significativamente a ampliar la ansiada inclusión financiera que permita el acceso y uso de servicios financieros de calidad a todos los segmentos de la población. Sobre todo teniendo en consideración que la mayoría de los peruanos no están bancarizados, por lo que la mayoría de las Fintech buscan atender como su principal cliente a consumidores o pymes no bancarizados o sub-bancarizados.

En el boletín de marzo del 2017 de la SBS que pueden leer aquí, se menciona que la regulación actual en Perú es flexible y permite la innovación digital, pero tambien menciona que se deberán hacer ajustes conforme evolucione el mercado. En mi opinión lo ideal es que la SBS cree un ambiente de pruebas regulatorio que continúe incentivando la innovación digital (Regulatory Sandbox), donde se faciliten probar diferentes escenarios donde los bancos y las Fintech según su área de desenvolvimiento desde crowdfunding hasta criptomonedas y lending, entre muchos otros, puedan desarrollarse de una manera integral. El Banco Central de Reserva del Perú tambien podría liderar el diálogo con las Fintech, como se está haciendo en Argentina, para conocer sus necesidades y facilitar la innovación digital favoreciendo la inclusión financiera en el Perú.

Sin embargo, como mencione en mi artículo anterior, si bien aún no está regulado el mercado en Perú, las Fintech son empresas financieras innovadoras basadas en tecnología que cuidan mucho su prestigio y normalmente cuentan con mentores, incubadoras e inversionistas que están pendientes de la gestión ética de las Fintech. Por lo que te puedes sentir cómodo en usar sus servicios, averiguando su trayectoria de emprendimiento para tu tranquilidad.

Referencias e información de interés:

Luis Barragán Scavino

Gerente de MAXIMIXE TIC

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