Se reconoce que sobrepesca y mal uso de recursos existe en el sector pesquero

Marcos Kisner Bueno
Escribe: Marcos Kisner Bueno
Blogger Principal de MAXIMIXE

El diario Expreso del 17 de octubre publica algunas declaraciones de la viceministra de Pesquería que llaman la atención por su gravedad y por constituir un reconocimiento público de las deficiencias de su gestión.

Debe entenderse que cuando la más alta autoridad del sector expresa en público que existe mal uso de los recursos pesqueros y sobrepesca, está afirmando con propiedad y conocimiento preciso de la estadística y la información que maneja, que se está produciendo sobrepesca y mal uso de los recursos pesqueros, sin ninguna duda.

El sector, así como los medios de comunicación, merecen ser informados en detalle de los alcances de esta afirmación, que implica que la autoridad sectorial conoce con precisión el tamaño de las biomasas de los recursos que se están mal usando y sobrepescando, así como los límites biológicos máximos que pueden extraerse y que están siendo sobrepasados por los pescadores. Debe informar con precisión si es la actividad industrial o artesanal la que está atentando contra la sostenibilidad de los recursos pesqueros y quiénes son los infractores, con indicación de nombres de las embarcaciones responsables y volúmenes extraídos que violan los límites máximos de captura.

Este tipo de afirmaciones son comunes en los análisis y comentarios sobre la situación del sector y la mayor parte de veces el analista o periodista puede presumir, deducir o creer que existe sobrepesca y mal uso; pero cuando la afirmación proviene del Despacho Viceministerial de Pesquería debemos leer que es una denuncia que tiene sustento.

También se debe interpretar de esta afirmación que si se está produciendo sobrepesca y mal uso de los recursos pesqueros es porque hay deficiencias en la gestión, en el seguimiento y el control y vigilancia que debe ejercer la autoridad sectorial, aspectos que son de exclusiva responsabilidad de la autoridad de pesquería.

La gravedad de las afirmaciones de estas declaraciones es de tal magnitud que es necesario que se precise con cifras y detalles la dimensión de la sobrepesca y a qué recursos afecta, lo cual resulta ser un reconocimiento expreso de que la administración no ha sido capaz de regular ni controlar debidamente el uso de los recursos pesqueros.

La afirmación que la actividad artesanal no se pega a la costa y explota los “grandes recursos de nuestro mar” ocasionando la escasez, también tiene una grave connotación que debe ser precisada, tanto en cuanto a indicar cuáles son esos grandes recursos y cuáles son las embarcaciones artesanales que están explotando los mismos más allá de los límites sustentables.

Una acusación de esta magnitud nos está diciendo que hay ineficiencia en los controles que debe ejercer la autoridad, lo que equivale a un mea culpa que amerita conocer qué medidas correctivas se van a tomar. Tiene que ser fundamentada con las cifras correspondientes, porque la sociedad civil está entendiendo que existe suficiente información sobre la biomasa de nuestros recursos y que existen límites impuestos a la extracción que no se están cumpliendo. Es necesario saber si esto es correcto y que la información se haga pública y transparente.

Por tanto, se desprende de la lectura de esta nota publicada en el diario Expreso que estamos frente a un serio problema de eficiencia en la gestión, regulación y control de la pesquería peruana.

En el mismo artículo el vicepresidente del Comité de Pesca y Acuicultura, Jaime Bertie, coincide con las afirmaciones de la viceministra y agrega que es la pota el principal recurso de exportación.

Hay que recordar, en relación a la pota, lo siguiente:
La última ronda de negociaciones para alcanzar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Japón se realizará en la primera semana de noviembre en Lima, afirmó el viceministro de Comercio Exterior, Carlos Posada.

“Hemos retomado las conversaciones con Japón pues estábamos en una etapa bastante complicada en cuanto a acceso a mercados, básicamente por la dificultad de los japoneses de otorgar o incluir en su oferta arancelaria productos de gran interés para Perú”, indicó.

Es menester recordar que los términos de referencia aceptados por ambas partes que dieron inicio a la negociación indicaban que los sectores pesca y agricultura son considerados sensibles para Japón. Dentro de esta sensibilidad, en la lista de exclusiones, es decir en la que estarán los productos que no tendrán preferencias arancelarias ni formarán parte del Tratado, estaba la pota, entre otros recursos pesqueros.

Quiere decir que la pota no tendría los beneficios del TLC con Japón.

La administración de pesquería peruana, obviando esa problemática concedió mediante la RM 163-2010-PRODUCE licencias de pota a embarcaciones japonesas bajo la figura de que entre ambos países hay convenios de cooperación. Se perdió de esta manera una herramienta de negociación en beneficio de la industria nacional dedicada al procesamiento de pota y se favorece a Japón en detrimento de la industria congeladora peruana, tal como la revista Pesca ha expuesto en varios artículos.

La nueva administración tiene en sus manos la posibilidad de corregir esta injusta situación referida a la pota y de corregir las deficiencias señaladas por la viceministra en el control de las capturas que han llevado a una sobrepesca y mal usos de los recursos pesqueros.

La nota en mención se transcribe a continuación de la siguiente fuente:

http://www.expreso.com.pe/edicion/index.php?option=com_content&task=view&id=118147&Itemid=34

“SOBREPESCA INCIDIÓ EN MENOR PRODUCTIVIDAD DE JUREL Y CABALLA”

Desembarques de dichas especies se redujeron significativamente, por lo que se prevé que el nivel continuará de ese modo.

Por CECILIA PLÁCIDO

La pesca irresponsable sigue trayendo graves consecuencias para el sector, debido a que el mal uso de los recursos y la sobrepesca, tanto en nuestro propio mar como en territorio internacional, ha generado la dispersión de diversas especies marinas como el jurel, la caballa y la anchoveta, así lo aseguró la viceministra de Pesquería María Isabel Talledo.

“En alta mar es muy difícil regular la actividad pesquera, es por esto que se presentan muchos problemas de sobreexplotación de los recursos marinos. Existen grandes embarcaciones que ingresan a áreas casi inaccesibles y consumen los recursos, disminuyendo la productividad de países como Chile, Argentina y Perú, entre otros. Esto sin duda es un tema que ya se trata internacionalmente”, dijo.

Comentó que el Ministerio de la Producción busca fomentar responsabilidad a la hora de realizar la actividad pesquera. Se necesita tomar conciencia de que no podemos abusar de los recursos marinos. Asimismo la pesca joven es un tema que está afectando gravemente al sector. De esa manera, las especies en escasez son principalmente el jurel, que tuvo un desembarque que bordeó los 9, 828 toneladas ™ en el primer semestre del 2010, muy por debajo de los 74, 694 tm que se desembarcaron en similar periodo del 2009, así como la caballa, que fue desembarcada en un total de 10, 795 tm a agosto de este año, cantidad menor a los 110, 605 registrados en el desembarque de el mismo periodo del 2009. Por su parte, el desembarque de la anchoveta fue de 2.5 millones tm, en la primera campaña del 2010, cifra menor a la campaña de similar periodo del 2009, donde se alcanzo las 3 millones tm.

El problema de escasez de especies también radica en el hecho de que los pescadores artesanales no se pegan a la costa y explotan los grandes recursos de nuestro mar. Aclaró que las especies que permanecen en nuestro mar, aquellas asociadas a Aguas Costeras Frías (ACF), como son: la lorna, pejerrey, cabinza, machete, lisa y bonito, principalmente en La Libertad, Callao, Pucusana, Huacho, Lambayeque e Ilo, prevalecen en los desembarques de la pesquería artesanal con volúmenes variables que no permiten que se desate un desabastecimiento total en el mercado.

Exportaciones

En ese sentido, el vicepresidente del Comité de Pesca y Acuicultura, Jaime Bertie, coincidió en que se está dando una sobreexplotación de recursos, por lo que las escasez en el litoral peruano estaría afectando directamente las exportaciones de dicho sector.

Es así que las exportaciones de pescado en general descendieron de US$ 142 millones 113 mil, en el periodo enero – agosto de 2009, a US$ 119 millones 420 mil en el primer semestre del 2010, con una variación negativa de 16%. En especifico, la exportaciones de preparaciones y conservas de caballa entero o en trozos descendieron de US$ 12 millones 652 mil a US$ 1 millón 180 mil, con una variación de -91%.

“Es definitivo que la poca responsabilidad con la que se está pescando se ve reflejada en nuestras exportaciones. Es muy difícil que lleguemos a igualar las cifras de años anteriores; sin embargo, no podemos hablar de una extinción definitiva de especies, puesto que existen diferentes factores atribuidos a la escasez”, refirió.

En los últimos años, la pota es la que ha tomado protagonismo, convirtiéndose en el primer producto de exportación, alcanzando cerca de los US$ 150 millones en el primer semestre del 2010, es decir un 33% de las exportaciones, seguidos por los productos acuícolas como los langostinos, con US$ 50 millones exportados en la misma época, y las conchas de abanico, con US$ 35 millones, precisó.

Los principales países a los que se exportan son: España y China, grandes consumidores de pota, seguidos por Estados Unidos, que consumen langostinos, y Francia, compradores importantes de conchas de abanico.

Factor climatológico afecta producción

De otro lado, el jefe de la Oficina de Economía y Estadísticas Pesqueras de la Sociedad Nacional de Pesquería, Jorge Vigil, atribuye la escasez de especies en el litoral peruano íntegramente a los cambios climatológicos generados por los fenómenos de El Niño y La Niña.

Los peces, como todos los animales, buscan las mejores condiciones para vivir y ese es el caso del jurel, caballa y anchoveta. Los fenómenos climatológicos siempre afectan el desarrollo del sector, pero está en los pescadores preservar los recursos

El dato

Debido a las condiciones frías del mar, muchas especies tienden a estar menos disponibles para la flota artesanal y por tanto sus desembarques disminuyen a un año promedio.

Marcos Kisner Bueno

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