Luis Ginocchio Balcázar
Haciendo Futuros

Encuentro contra el hambre e indiferencia

El 25 de marzo pasado se realizó el Encuentro de Actores del Sistema Alimentario [1] de la ciudad capital, como parte de las actividades del Frente del Concejo Municipal contra el Hambre de Lima Metropolitana. El evento fue virtual y contó con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Participaron ponentes de entidades y especialistas organizados en seis paneles con temáticas del Sistema Alimentario capitalino: agricultura urbana y periurbana, sector gastronómico, organizaciones de la sociedad civil, academia, mercados de abasto y consumidores. El evento tuvo como objetivo principal conocer la agenda y las perspectivas de trabajo conjunto de cada ‘eslabón’ del Sistema Alimentario con la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), habiendo participado cuatro de sus regidores liderados por Jessica Huamán. En seguida se destacan algunas intervenciones en las áreas temáticas:

Gracias a estas actividades en los valles vecinos a Lima (ríos Chillón y Lurín pues la cuenca del río Rímac ya fue ganada por el cemento), se trabaja en las Plataformas Multiactor de Sistemas Alimentarios Saludables buscando aumentar la producción agroecológica, el consumo sostenible y la transformación artesanal, impulsando nuevos formatos de comercialización y ganar capacidades y talento humano. Juan Sánchez Barba, Consorcio Agroecológico Peruano.

En el plano gastronómico se propuso un enfoque que integre distintas disciplinas a su quehacer, educación alimentaria, sostenibilidad, reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos. Asimismo, tener en cuenta a los jóvenes en los desafíos alimentarios como voceros de los cambios de paradigmas y en nuevos roles de liderazgo. Karissa Becerra, PUCP.

Los recuperadores de alimentos de los mercados de abastos, las ollas comunes y los comerciantes de los mercados, son agentes sociales y ambientales. Todos ellos generan valor público expresado en más alimentos ganados a las pérdidas, menos hambre y mejor salud. Valery León, movimiento Slow Food Lima.

En Lima Metropolitana existen a la fecha 2,447 ollas comunes que atienden a 230,000 peruanos y peruanas de todas las edades en 17 distritos, confirmando que se pasó de la emergencia sanitaria a la emergencia alimentaria. De las banderas blancas de cuando comenzó la pandemia a las ollas comunes de hoy los efectos del confinamiento han empobrecido a grandes sectores de la población capitalina. Es lamentable la disminución de la solidaridad ciudadana y no queda sino estar pendiente de la ordenanza que regirá la recuperación de alimentos en todos los mercados de abastos de Lima Metropolitana. Se hizo un llamado al alcalde de Lima a ‘dejar huella’ pues con la esperada ordenanza podría contarse con 4,000 toneladas de alimentos/día que se estima se están perdiendo siendo en su mayoría recuperables. Por eso se está a la espera de esa ordenanza por parte de la actual gestión municipal. Fortunata Palomino, Red Metropolitana de Ollas Comunes.

Uno de los aportes de la academia consiste en el soporte científico y de evidencia empírica para los políticos y tomadores de decisiones. El Estado con sus prioridades de investigación para la formulación de políticas tiene en la academia un socio fundamental. El Estado requiere investigaciones escalables y replicables, rentables, visibles, cuyos resultados y lenguaje sean entendibles, sintéticos, con propuestas económicas. Lita Palomares, Universidad Peruana Cayetano Heredia.

La deuda ética alimentaria del Estado, agudizada con los nuevos pobres y nuevos ciudadanos con hambre que trajo la pandemia. Por ello se relieva la importancia de las compras directas a la agricultura familiar por parte del MIDIS. Se sugiere hallar otras formas de distribución distinta a los municipios y contar con mayor número de opciones. El trabajo del PRODUCE enlazando pesca artesanal con ollas comunes es muy trascendente. Alain Santandreu, ECOSAD.

Agentes importantes de la alimentación familiar a nivel nacional, desde la organización de los mercados de abasto, se enfatizó su aporte el cual permitió abastecer a los hogares con alimentos variados y frescos durante los periodos más exigentes del aislamiento. Y reconocer el esfuerzo de adaptación a las exigencias de bioseguridad dictadas por las autoridades. La FENATM participó en la Mesa de Seguridad Alimentaria y en el mercado de Ate coordina una exitosa experiencia con recuperación de alimentos. Victoria Li, Federación Nacional de Trabajadores en Mercados del Perú [2].

Los mercados y bodegas, el sector tradicional del comercio, predominan en el Perú, pero el sector moderno compite arduamente. La gestión de estos ejes de emprendimientos y negocios es débil y no especializada. Por desgracia operan en un sistema nacional de comercialización obsoleto. Pero son recintos donde se abastecen los ciudadanos con precios para todos los bolsillos, aunque hasta ahora no han sido lugares para recuperar estilos alimentarios saludables. Los sistemas alimentarios operan en ciudades y las que firmaron el Pacto de Política Alimentaria Urbana de Milán (como Lima) buscan hacerlos más sostenibles. La MML mediante EMMSA está llamada a diseñar políticas alimentarias urbanas de impacto nacional. Luis Ginocchio Balcázar, especialista en sistemas alimentarios e innovación.

El consumidor debe ser protegido por el Estado cuidando la inocuidad de los alimentos que se venden en los mercados de abastos de Lima Metropolitana reclamando mayor celo para evitar que se comercialicen alimentos con trazas y restos de agroquímicos dañinos para la salud. Resaltó la responsabilidad por la inocuidad y sanidad de los alimentos comercializados a nivel nacional de las municipalidades de todo el país. Jaime Delgado, Instituto de Consumo de la Universidad San Martín de Porres.

La Ley de Alimentación Saludable contiene normativa que define ambientes, promoción de alimentación sana, actividad física y creación de entornos ventilados. Su cumplimiento hubiese sido vital contra la pandemia. De otro lado, las ollas comunes pueden convertirse en centros de rehabilitación nutricional, contra la anemia y obesidad, lo mismo que en las escuelas y los mercados podrían promocionarse mejores hábitos alimentarios. El plan para la educación alimentaria y nutricional será en coordinación con la academia invirtiendo en el marketing alimentario dirigido a la salud. Saby Mauricio, Plataforma de Alimentación Saludable.

Finalmente, la regidora Jessica Huamán presentó a los regidores Gloria González Farfán, Walter Oyarce y Carlo Ángeles, quienes se sumaron a las propuestas y trabajos del Frente y los que vengan del CONSIAL (Consejo del Sistema Alimentario de Lima Metropolitana) destacando que estos procesos participativos permitirán una mejor gobernanza alimentaria de la ciudad en beneficio del bienestar ciudadano de Lima y de las ciudades del país.

 


[1] Como se recuerda, un sistema alimentario reúne todos los elementos (personas, medio ambiente, insumos, procesos, infraestructuras e instituciones) y actividades (producción, procesamiento, distribución, preparación, consumo de alimentos y disposición de sus residuos. Además, incluye los productos y resultados socioeconómicos y ambientales de las actividades. De otro lado, un sistema alimentario sostenible es aquel que garantiza la seguridad alimentaria y nutricional para todos sin comprometer las bases económicas, sociales y ambientales para generar el bienestar alimentario y nutricional de las generaciones futuras.

[2] Se sugiere visionar el CADEMER 2022, la conferencia anual de la FENATM, con información muy interesante sobre la situación y perspectivas de los mercados de abastos de Lima Metropolitana.

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