Alerta Económica | La Sala de Prensa y Comunicación de MAXIMIXE.

El arte de no naufragar: ¿Cómo Jerí podría estabilizar el timón del Perú?

13 de octubre de 2025
El arte de no naufragar: ¿Cómo Jerí podría estabilizar el timón del Perú?

El Perú acaba de entrar a un nuevo ciclo de incertidumbre, pero aún puede estabilizar su timón económico.

El reto de gobernar sin capital político

El relevo de Dina Boluarte por José Jerí ha devuelto al país al vértigo institucional que, desde hace años, se ha convertido en su marca registrada. Pero, entre la incertidumbre y el caos, aún hay margen de maniobra. Para MAXIMIXE, la estabilidad política puede lograrse con credibilidad técnica, diálogo político y disciplina fiscal. Estas deben ser las 7 claves para ello:

1. Credibilidad técnica como ancla

El primer paso es formar un gabinete con reputación técnica y solvencia profesional. No se trata de diversidad política, lo que debe primar es la solvencia económica. El país necesita ministros con biografía sólida, alejados del ruido partidario, capaces de hablar el mismo lenguaje que el Banco Central (BCRP) y los mercados internacionales. En un contexto en que el riesgo país podría subir hasta 250 puntos básicos, la elección de los nombres será la primera política económica de Jerí.

2. Una hoja de ruta mínima, no maximalista

El nuevo gobierno no necesita un plan de refundación, requiere de una agenda mínima creíble. MAXIMIXE recomienda priorizar tres frentes:

  • El respeto al presupuesto público 2026 sin improvisaciones.
  • La adopción de reformas fiscales de emergencia que frenen el deterioro del déficit.
  • El respaldo a sectores críticos (seguridad, salud, educación) con gasto eficiente y trazabilidad pública.

Una transición ordenada —transparente y sin sorpresas— puede reducir la prima de riesgo en 50 puntos básicos y mantener estable el tipo de cambio en lo que resta del año.

3. Pactos con el centro, no con los extremos

La gobernabilidad no se negocia con los extremos. La recomendación: tejer alianzas pragmáticas con las bancadas moderadas, garantizando la aprobación de proyectos clave y evitando los chantajes ideológicos que paralizan al Congreso. Gobernar con acuerdos temporales pero estables vale más que intentar construir mayorías imposibles.

4. La legitimidad también se negocia

En un país fatigado de crisis, la calle tiene tanto poder como el Congreso. MAXIMIXE subraya la urgencia de abrir canales de participación y diálogo social: incorporar a gobiernos regionales, gremios empresariales y organizaciones sociales en un consejo de transición. No se trata de co-gobernar, lo que se busca es compartir costos y responsabilidades. Sin legitimidad social, ninguna política macro resistirá.

5. Política macroactiva: estabilizar sin derrochar

El Banco Central es el último bastión de confianza institucional. Su coordinación con el Ministerio de Economía será vital. MAXIMIXE recomienda una estrategia macroactiva de estabilización que combine:

  • Intervenciones cambiarias preventivas (swaps, forwards).
  • Disciplina fiscal explícita.
  • Acuerdos de liquidez contingente con multilaterales.

Una señal conjunta del BCRP y el MEF bastaría para contener presiones especulativas y evitar depreciaciones imprevistas.

6. Comunicación estratégica: la otra política monetaria

La palabra presidencial se ha convertido en un instrumento de política económica. Cada declaración tiene impacto inmediato sobre el tipo de cambio y la bolsa. De allí que MAXIMIXE insista en una estrategia de comunicación profesional, centrada en la transparencia, la coherencia y la contención del rumor. En el Perú, la confianza no se decreta: se construye con mensajes consistentes y silencios oportunos.

7. Vigilancia constante del pulso institucional

La gestión del riesgo político debe institucionalizarse. El gobierno debe monitorear a diario indicadores sensibles:

  • Movimientos bruscos del tipo de cambio.
  • Spreads de bonos soberanos.
  • Encuestas de confianza empresarial.
  • Tensiones sociales emergentes.

Los mercados se adelantan a los errores políticos —no esperan a los comunicados oficiales. El nuevo gobierno no puede darse el lujo de reaccionar tarde.

Por lo tanto: estabilizar, no transformar

La receta de MAXIMIXE es menos ideológica que quirúrgica: gobernar con pocos movimientos, pero precisos. Jerí no tiene capital político para transformar, pero sí margen para estabilizar. La economía peruana no pide milagros, solo previsibilidad. Si el nuevo presidente logra ofrecerla, los mercados —y quizá los ciudadanos— podrían concederle algo más valioso que el poder: tiempo.