La industria alimentaria peruana enfrenta un punto de inflexión estratégico. Mientras los lácteos registraron un crecimiento de 8,6% en 2025 y exportaciones al alza (+29,5%), las bebidas no alcohólicas y los embutidos muestran señales mixtas en un entorno marcado por cambios en el consumo, presiones regulatorias y riesgos climáticos asociados al Fenómeno de El Niño.


