Caso de Estudio MAXIMIXE
Entre octubre y diciembre de 2009, MAXIMIXE desarrolló para el Ministerio del Ambiente (MINAM) la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) del Corredor Vial Interoceánico Sur (CVIS), corredor de integración continental que conecta los puertos del sur peruano, desde Matarani, Ilo y Marcona hasta la frontera de Iñapari, en Madre de Dios, articulando el Perú con Brasil a través de la Amazonía sur.
La EAE fue un proceso de evaluación territorial, ambiental y socioeconómica de dicho corredor.
Cuando se realizó la EAE, el área de influencia del corredor estaba pasando por un acelerado proceso de degradación ambiental. La deforestación avanzaba sobre amplias zonas de la Amazonía sur, mientras crecían actividades como minería informal, tala ilegal, ocupación desordenada del territorio, deterioro de recursos hídricos y expansión no planificada de actividades extractivas.
El nuevo eje logístico comenzaba a generar fuertes externalidades negativas sobre ecosistemas altamente vulnerables y comunidades con limitada capacidad institucional para gestionar el cambio territorial.
La preocupación central era evidente: ¿cómo aprovechar las oportunidades de integración económica derivadas del CVIS sin desencadenar procesos irreversibles de pérdida de biodiversidad y deterioro territorial?
El desafío
Mitigar el impacto territorial de un corredor de integración continental
La complejidad del proceso de EAE exigía comprender que los impactos del CVIS no eran únicamente ambientales. La nueva infraestructura alteraba simultáneamente patrones económicos, dinámicas migratorias, presión sobre recursos naturales, ocupación territorial y capacidades institucionales del Estado.
La EAE permitió identificar que la degradación ambiental no podía abordarse mediante acciones aisladas o únicamente regulatorias. Era necesario construir una estrategia territorial multisectorial que integrara políticas ambientales, económicas, sociales, institucionales y técnicas bajo una visión común de sostenibilidad.
“Un corredor de transporte de esta magnitud no solo mueve mercancías; reorganiza el territorio, cambia los incentivos económicos y transforma la relación entre las poblaciones y los recursos naturales. La única forma de mitigar sus impactos era diseñar una estrategia territorial integral de largo plazo”.
— Juan Sánchez
Líder del proceso de EAE y actual Director de MAXIMIXE Finanzas
La solución
Diseñar una estrategia territorial integral de sostenibilidad
MAXIMIXE desarrolló la EAE del CVIS bajo un enfoque territorial multidimensional, integrando análisis ambientales, económicos, sociales, institucionales y técnicos dentro de una sola arquitectura estratégica.
La EAE permitió identificar impactos acumulativos relacionados con pérdida de biodiversidad, deforestación, deterioro de cuencas hídricas, expansión de minería informal y cambios desordenados de uso del suelo. Asimismo, se analizaron las omisiones y vacíos existentes en las políticas, planes y programas vinculados al desarrollo territorial del corredor.
Sobre esta base, la EAE propuso un conjunto articulado de acciones:
- Conservación y aprovechamiento sostenible de recursos naturales.
- Estrategias económicas basadas en biocomercio, agricultura orgánica, ecoturismo y bonos de carbono.
- Programas de reducción de pobreza rural y fortalecimiento comunitario.
- Ordenamiento territorial y gestión integral de recursos hídricos.
- Fortalecimiento institucional y capacitación de gobiernos regionales y locales.
Uno de los componentes más importantes fue la incorporación de procesos participativos en Cusco, Puno y Madre de Dios, mediante talleres y audiencias públicas orientadas a validar propuestas y construir consensos sobre el futuro territorial del corredor.
“La sostenibilidad no podía depender únicamente de controles ambientales. Había que crear nuevas oportunidades económicas sostenibles para las poblaciones locales y fortalecer la capacidad del territorio para gestionar el cambio que traía la Interoceánica”.
— Juan Sánchez
Líder del proceso de EAE y actual Director de MAXIMIXE Finanzas
La EAE también incorporó análisis prospectivo de escenarios y valorización económica de impactos ambientales, demostrando que la pérdida de capital natural podía generar costos económicos y sociales de largo plazo superiores a los beneficios de un crecimiento desordenado.
Oportunidades de negocio y desarrollo sostenible identificadas
La EAE del CVIS no solo evaluó riesgos ambientales, sino también identificó nuevas oportunidades económicas sostenibles para la macro región sur, muchas de las cuales continúan teniendo potencial de desarrollo:
- Producción y exportación de café orgánico, cacao y quinua.
- Desarrollo de biocomercio amazónico y cadenas sostenibles de valor.
- Expansión del ecoturismo y turismo de naturaleza.
- Manejo forestal sostenible y aprovechamiento de biodiversidad.
- Desarrollo del mercado de bonos de carbono.
- Integración logística y exportadora hacia Brasil.
- Nuevos servicios vinculados al transporte, comercio y conectividad regional.
La EAE planteó que la sostenibilidad ambiental podía convertirse en un motor de competitividad territorial si el crecimiento económico era acompañado de políticas adecuadas de ordenamiento territorial y conservación del capital natural.
El impacto
Introducir una nueva visión de sostenibilidad territorial para infraestructura estratégica
La EAE del CVIS también permitió introducir en el Perú una nueva forma de analizar grandes proyectos de infraestructura: no solo desde la ingeniería o la conectividad, sino desde sus efectos estructurales sobre el territorio, los ecosistemas y las dinámicas sociales.
La evaluación ayudó a posicionar la necesidad de integrar sostenibilidad ambiental, desarrollo económico, inclusión social y ordenamiento territorial dentro de una misma estrategia pública de largo plazo. Asimismo, sentó bases metodológicas para futuras EAE aplicadas a corredores logísticos, infraestructura y megaproyectos regionales.
Más allá de evaluar impactos, la EAE buscó construir una hoja de ruta para evitar que el crecimiento económico derivado del CVIS terminara destruyendo el capital ambiental y social que sostenía el futuro de la macro región sur del país.
Lecciones para futuras evaluaciones de grandes infraestructuras de transporte
La EAE del CVIS dejó importantes lecciones para futuros corredores de transporte en territorios ambientalmente sensibles:
- Los impactos indirectos y acumulativos suelen ser mayores que los impactos directos de la infraestructura.
- La deforestación y las economías informales avanzan más rápido que la capacidad estatal de control territorial.
- La sostenibilidad requiere integrar variables ambientales, sociales, económicas e institucionales en una sola estrategia.
- El ordenamiento territorial y la gestión de cuencas deben formar parte estructural de la planificación logística.
- Las poblaciones locales deben incorporarse tempranamente en los procesos de planificación y mitigación.
- Las alternativas económicas sostenibles son clave para reducir presión sobre ecosistemas vulnerables.
- La valorización económica ambiental ayuda a demostrar que la pérdida de capital natural también genera riesgos económicos de largo plazo.
Estas lecciones posicionaron a la EAE del CVIS como una referencia temprana en el Perú para la planificación estratégica de infraestructura bajo criterios de sostenibilidad territorial y gestión preventiva de impactos acumulativos.
A 15 años de la EAE del CVIS: ¿qué se logró y qué desafíos persisten?
Quince años después de la elaboración de la EAE del CVIS, es posible afirmar que ésta logró anticipar correctamente gran parte de las dinámicas territoriales, económicas y ambientales que posteriormente se consolidaron en la macro región sur del Perú.
La EAE advirtió tempranamente que la apertura del corredor no solo generaría integración logística y oportunidades económicas, sino también fuertes presiones sobre los ecosistemas amazónicos, particularmente en Madre de Dios. Hoy, gran parte de esos riesgos identificados en 2009 continúan siendo uno de los principales desafíos ambientales del país.
Entre los principales logros y hallazgos que la EAE permitió anticipar destacan:
- La identificación temprana de la deforestación y minería informal como principales amenazas derivadas del nuevo corredor económico, los que hasta hoy subsisten.
- La necesidad de integrar ordenamiento territorial, gestión ambiental y desarrollo económico en una sola estrategia pública.
- La importancia de fortalecer capacidades institucionales regionales para gestionar los impactos del corredor.
- La identificación de oportunidades sostenibles vinculadas a biocomercio, agricultura orgánica, ecoturismo y bonos de carbono.
- La incorporación del enfoque de impactos acumulativos e indirectos dentro de la planificación territorial peruana.
Al mismo tiempo, la evolución del corredor durante los últimos 15 años demuestra que muchos de los riesgos identificados por la EAE efectivamente se materializaron. Diversos estudios posteriores evidenciaron el incremento de la deforestación en zonas próximas a la Interoceánica Sur, así como la expansión de minería aurífera ilegal y actividades económicas informales en Madre de Dios.
Sin embargo, también se consolidaron nuevas actividades económicas asociadas al corredor:
- Mayor integración comercial y logística con Brasil.
- Expansión de actividades agroexportadoras en la macro región sur.
- Desarrollo progresivo de cadenas de valor sostenibles.
- Mayor dinamismo turístico y comercial en ciudades intermedias.
- Consolidación de nuevos negocios logísticos y circuitos comerciales bioceánicos, impulsados por el creciente interés de Brasil por utilizar corredores hacia el Pacífico peruano para acceder con mayor eficiencia a los mercados de Asia.
La experiencia del CVIS confirmó una de las principales conclusiones planteadas por la EAE: las grandes infraestructuras de transporte pueden convertirse simultáneamente en motores de crecimiento económico y en aceleradores de degradación ambiental si no existe una gobernanza territorial sólida capaz de gestionar sus externalidades.
“Quince años después, la principal validación de la EAE es que muchos de los riesgos territoriales y ambientales identificados entonces efectivamente ocurrieron. Pero también se confirmó que el corredor abrió oportunidades económicas reales. El desafío sigue siendo construir un modelo donde crecimiento y sostenibilidad puedan avanzar juntos”.
— Juan Sánchez
Líder del proceso de EAE y actual Director de MAXIMIXE Finanzas
A 2026, la experiencia de la EAE del CVIS sigue siendo una referencia relevante para futuras EAE de infraestructura en territorios ambientalmente sensibles, especialmente en proyectos vinculados a corredores logísticos, integración regional y expansión de infraestructura amazónica.
Ahora toca hacer la EAE vinculada al desarrollo del puerto de Chancay.


