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Camisea en Pausa:
Impacto de la Crisis Energética en:
la Economía Peruana
Camisea en Pausa:
Impacto de la Crisis Energética en la Economía Peruana

4 de marzo de 2026
Camisea en Pausa: Impacto de la Crisis Energética en la Economía Peruana

El 1 de marzo de 2026, una fuga seguida de deflagración en el gasoducto de Camisea cortó el flujo de gas natural hacia la costa peruana. El gobierno declaró emergencia nacional y activó un plan de racionamiento con una fecha límite estimada de restablecimiento para el 14 de marzo.

A continuación, MAXIMIXE analiza la crisis desde tres perspectivas complementarias: (I) un diagnóstico estructural del sistema gasífero peruano; (II) una cuantificación del impacto mediante un modelo Neokeynesiano ampliado, calibrado con parámetros específicos para la economía peruana; y, (III) una hoja de ruta de política económica fundamentada en la viabilidad técnica, descartando de entrada soluciones que suenan bien pero no funcionan.

Perú hoy enfrenta un shock de oferta negativo de carácter transitorio, originado en un cuello de botella infraestructural. El impacto macroeconómico es manejable pero no desdeñable, y su gestión requiere priorización estricta del suministro, comunicación clara y una corrección de las vulnerabilidades estructurales una vez pase la emergencia.

MAXIMIXE proyecta que la economía peruana perderá entre 0.3 y 0.6 puntos porcentuales de crecimiento en 2026 debido al shock de Camisea. El nivel del PBI perdido no se recuperará; solo la tasa de crecimiento podría volver a su nivel original en los trimestres posteriores. La gestión de expectativas y la comunicación coordinada entre BCRP, MEF y MINEM son críticas para evitar que el shock se prolongue.

1. Introducción

Las colas en los grifos de Lima, los taxis parados, la incertidumbre que se extiende por los parques industriales y el temor latente sobre la generación eléctrica son el reflejo de una dependencia crítica: el 45% de la electricidad peruana proviene del gas de Camisea y una parte considerable del transporte urbano e industrial funciona con Gas Natural Vehicular (GNV).

La interrupción del 1 de marzo fue la materialización de una vulnerabilidad conocida pero nunca resuelta: tenemos un sistema energético concentrado geográficamente, con una única infraestructura de transporte y sin redundancias operativas. En términos de ingeniería de sistemas, se trata de un diseño con un solo punto de falla.

Este análisis busca el orden dentro de la confusión. Ordenar el diagnóstico, ordenar las opciones de política y ordenar las expectativas. Porque en una crisis de oferta como esta, es necesario buscar claridad analítica.

2. Diagnóstico del Problema

La crisis energética actual revela una debilidad estructural del sistema gasífero peruano. Dos vulnerabilidades explican directamente por qué una falla técnica puede interrumpir el abastecimiento nacional. A ellas se suman otras debilidades sistémicas que, sin haber causado la interrupción, limitan la capacidad del sistema para responder a una crisis de suministro.

2.1. Concentración geográfica y dependencia de un solo corredor

Casi la totalidad del gas natural peruano proviene del Proyecto Camisea (Lotes 88, 56 y 57), ubicado en el Bajo Urubamba. Desde ahí, dos ductos principales transportan el recurso hacia la costa: el gasoducto de transporte de gas natural (Camisea–Lima) y el gasoducto de líquidos de gas natural. Este diseño tiene una consecuencia directa y preocupante: no existen rutas alternativas. Si el ducto principal falla, no hay un «plan B» físico. La redundancia, principio básico de resiliencia en ingeniería de sistemas, brilla por su ausencia.

2.2. Vulnerabilidad operativa: un solo punto de falla

El incidente del 1 de marzo no se debió al agotamiento de reservas, ni a conflictos sociales, ni a decisiones regulatorias. Fue una falla técnica en el sistema de transporte y procesamiento. Pero en un sistema sin redundancias, una falla técnica equivale automáticamente a una crisis sistémica. Este es el núcleo del diagnóstico: Perú tiene gas, pero no tiene un sistema resiliente de gas.

2.2.3. Infraestructura de distribución incompleta

Aunque las dimensiones anteriores permiten entender el gatillo inmediato de la crisis, el sistema gasífero peruano presenta además debilidades estructurales que amplifican sus efectos. Una de las más importantes es la infraestructura de distribución incompleta.

El gas llega principalmente a Lima, Callao e Ica. Regiones como el sur (Arequipa, Tacna, Moquegua), el norte y la Amazonía permanecen desconectadas de la red. El proyecto del Gasoducto Sur Peruano, que buscaba corregir esta asimetría, colapsó en 2017. El resultado es que Lima concentra aproximadamente el 80% de las conexiones domiciliarias de gas por red, mientras el resto del país sigue dependiendo de GLP en balones o de combustibles líquidos más caros y contaminantes.

2.2.4. Contratos de exportación versus consumo interno

Perú exporta Gas Natural Licuado (GNL) desde Pampa Melchorita hacia Asia y Europa bajo contratos de largo plazo firmados en la década de 2000. El debate político recurrente tiene sustento técnico, pero también requiere matices importantes. Parte del gas exportado proviene de lotes distintos a los destinados al mercado interno (Lote 56 versus Lote 88). Redirigir gas de exportación al consumo doméstico implica renegociar contratos internacionales, con costos legales y reputacionales significativos. Además, la capacidad del sistema de transporte interno para redistribuir volúmenes adicionales es limitada.

3. Naturaleza del Shock: Clasificación Macroeconómica

Desde la teoría macroeconómica, el evento se clasifica de la siguiente manera:

Dimensión Clasificación
Naturaleza Shock de oferta
Signo Negativo
Origen Disrupción de infraestructura energética doméstica
Mecanismo Restricción física de insumo esencial
Alcance inicial Sectorial (energía, transporte, industria intensiva)
Duración esperada Transitoria (aproximadamente 14 días)

3.1. Transmisión macroeconómica

  • Canal de costos (cost-push): La sustitución de gas por diésel en la generación eléctrica eleva el costo marginal de producción de energía. Este incremento se transmite a los precios industriales y, eventualmente, a la inflación general.
  • Canal de capacidad productiva: Las industrias que dependen del gas como insumo (vidrio, cemento, metalurgia) reducen su producción o paralizan hornos, afectando el producto potencial de corto plazo.
  • Canal de expectativas: Si los agentes económicos perciben que la crisis podría extenderse más allá del 14 de marzo, ajustarán precios y salarios de forma preventiva, lo que puede anclar expectativas inflacionarias a un nivel más alto.

3.2. ¿Por qué es un shock de oferta y no de otra naturaleza?

No es un shock de demanda porque el consumo no cayó por decisión de los hogares, existe una restricción física de la oferta. No es un shock externo porque el precio internacional del gas no cambió; la disrupción es completamente doméstica. Y no es estructural porque las reservas de Camisea siguen intactas; es un problema operativo, no de agotamiento del recurso. Por lo tanto la respuesta de política adecuada tiene que ver recetas para solucionar shocks de oferta transitorios.

4. Cuantificación del Impacto: Resultados del Modelo

Para estimar el impacto macroeconómico, MAXIMIXE emplea un modelo Neokeynesiano ampliado que incorpora dos canales específicos del shock energético: un canal cost-push y un canal real. El modelo se calibra con parámetros estimados para la economía peruana hallados en literatura académica especializada (los detalles metodológicos completos se presentan en el Anexo).

4.1. Parámetros calibrados para Perú

Parámetro Valor Fuente / Justificación
β (factor de descuento) 0.99 Estándar trimestral
σ (aversión intertemporal) 1.0 Supuesto operativo estándar
κ (pendiente «Curva de Phillips») 0.07 Estimación MGM para Perú 2002-2019
φᵨ (respuesta a inflación) 1.5 Regla Taylor generalizada BCRP
φₓ (respuesta a brecha) 0.5 Regla Taylor generalizada BCRP
ρ (persistencia del shock) 0.6 Shock transitorio (aprox. 14 días)

4.2. Escenarios cuantificados: ¿Qué puede pasarle a la economía?

El modelo nos permite simular qué tan fuerte puede ser el impacto de la interrupción del gas. Para ello, jugamos con dos «perillas» que determinan cómo se transmite el shock a la economía:

  • γ (gamma): ¿Cuánto suben los costos? Este parámetro mide qué tanto la escasez de gas encarece la producción. Un valor alto significa que la economía es muy dependiente del gas: cuando falta, los costos de producción suben fuertemente (las fábricas tienen que usar diésel más caro, los hornos funcionan a media capacidad, etc.). Es el canal cost-push o de costos.
  • ψ (psi): ¿Cuánto cae la capacidad productiva? Este parámetro mide qué tanto la falta de gas reduce la capacidad de la economía para producir. Un valor alto significa que muchas empresas simplemente no pueden operar sin gas, sin importar cuánto estén dispuestas a pagar. Es el canal real o de capacidad.

Con estos dos parámetros, construimos tres escenarios:

Escenarios γ ψ Δπₜ (inflación) Δxₜ (producto) Δiₜ (tasa interés)
A: Moderado 0.30 0.10 0.30 p.p. 0.03% 0.47 p.p.
B: Base 0.50 0.25 0.50 p.p. 0.00% 0.75 p.p.
C: Severo 0.40 0.35 0.39 p.p. -0.10% 0.54 p.p.

¿Cómo leer esta tabla?

  • Escenario Moderado (A): El gas falta, pero las empresas logran sustituirlo relativamente bien. Suben los costos (inflación sube 0.30 puntos porcentuales (p.p.)), pero la producción casi no se ve afectada (0.03% es prácticamente cero). El BCRP sube la tasa de interés para controlar la inflación.
  • Escenario Base (B): Los costos suben más fuerte y la capacidad productiva también se ve afectada. La inflación sube 0.50 p.p., pero los dos efectos se cancelan: ni crece ni contrae la economía (0.00%). Es un escenario «equilibrado» donde el shock golpea por los dos lados.
  • Escenario Severo (C): La falta de gas paraliza buena parte de la producción. Aunque la inflación sube menos que en el escenario base (0.39 p.p.), la economía se contrae (-0.10%) porque las empresas simplemente no pueden operar. Aquí el shock opera principalmente como una restricción física.

¿Por qué el impacto sobre el PBI puede ser positivo o negativo?

La respuesta está en la relación entre los dos canales. Existe una regla simple:

  • Si ψ > 0.5γ: Predomina el «efecto capacidad». Las empresas no pueden producir, sin importar cuánto cueste el gas. Resultado: la economía se contrae.
  • Si ψ < 0.5γ: Predomina el «efecto costos». Las empresas siguen produciendo, pero más caro. El BCRP sube tasas para controlar la inflación, pero la actividad no cae de inmediato. Resultado: inflación alta sin contracción inmediata.

Esta regla explica por qué el Escenario Severo (ψ = 0.35 > 0.5×0.40 = 0.20) genera contracción, mientras que el Escenario Moderado (ψ = 0.10 < 0.5×0.30 = 0.15) no.

¿Cuál escenario es más realista para el shock de oferta de Camisea?

El gas natural en Perú es un insumo difícil de sustituir en el corto plazo. Las industrias intensivas (vidrio, cemento, petroquímica) no pueden simplemente cambiar a otro combustible de un día para otro. Las termoeléctricas pueden usar diésel, pero es mucho más caro y la capacidad de respaldo es limitada.

Por eso, los escenarios Base y Severo son los más probables. Las estimaciones conservadoras indican:

  • Impacto inflacionario: 0.4 a 0.5 puntos porcentuales en el primer trimestre.
  • Contracción de actividad: hasta -0.1% del PBI potencial en el primer trimestre.

Esto se traduce en una reducción del crecimiento peruano en 2026 de entre 0.3 y 0.6 puntos porcentuales respecto a la proyección original.

Escenarios Impacto en crecimiento económico PBI Proyección PBI ajustada 2026 Condición
Pre-crisis (MAXIMIXE) ——- 3.0% Línea base sin shock
A: Moderado -0.3 p.p. 2.7% Sustitución exitosa, expectativas ancladas
B: Base -0.4 a -0.5 p.p. 2.5 – 2.6% Shock controlado, secuelas menores
C: Severo -0.6 p.p. 2.4% Restricción de capacidad productiva

El desglose del impacto es el siguiente:

Componente Moderado Base Severo
Efecto directo (primer trimestre 2026) -0.05% -0.08% -0.10%
Efectos indirectos -0.15% -0.25% -0.35%
Segundo round (expectativas) -0.10% -0.15% -0.15%
Impacto total anual -0.3 p.p. -0.4 a -0.5 p.p. -0.6 p.p.

5. Recuperación Post-Crisis: ¿Se Puede «Recuperar» lo Perdido?

La gran pregunta es si la economía peruana podrá «recuperar» en el segundo semestre lo perdido durante estos 14 días. La respuesta requiere distinguir dos conceptos fundamentales:

Concepto ¿Se recupera? Explicación
Tasa de crecimiento Sí, potencialmente Si el shock es transitorio, la economía puede volver a crecer en torno al 3% trimestral en lo que resta de año (2T-4T)
Nivel del PBI No completamente La producción perdida en marzo (servicios no almacenables, horas de fábrica) no se “recupera”; se pierde permanentemente

Una analogía ayuda a entenderlo: si un corredor se cae en el kilómetro 5 de una carrera de 10 km, puede volver a correr a su velocidad original, pero llegará a la meta con un retraso que no se compensa por correr más rápido después.

En base a ello, estos son los escenarios de trayectoria post-crisis:

Escenario de Recuperación Condiciones Crecimiento anual 2026 Recuperación de nivel perdido
En forma de V (rápida)
Probabilidad: 25%
Reparación exitosa + sin secuelas + expectativas ancladas 2.7%-3.0% Aprox. 80%
En forma de U (base)
Probabilidad: 55%
Reparación exitosa + secuelas menores + política regular 2.5-2.7% Aprox. 50-60%
En forma de L (prolongada)
Probabilidad: 20%
Retrasos en reparación + cierre de empresas + expectativas desancladas 2.0-2.4% Aprox. 30%

6. Soluciones inviables y soluciones posibles

La sugerencia de que Perú puede «importar gas licuado» para cubrir el déficit durante estos 14 días suena razonable a primera vista, pero es técnicamente inviable en el corto plazo. 

6.1. La realidad de Pampa Melchorita

La planta de Perú LNG en Pampa Melchorita (Cañete) está diseñada exclusivamente para exportar GNL. Su infraestructura incluye:

  • Tanques de almacenamiento de gas licuado
  • Bahías de carga para buques metaneros
  • Sistema de licuefacción (convierte gas gaseoso en líquido para exportar)

Lo que no tiene:

  • Sistema de regasificación inversa (para convertir GNL importado de vuelta a gas gaseoso)
  • Conexiones para inyectar gas regasificado al gasoducto de transporte interno
  • Acuerdos comerciales activos para compra spot de GNL

6.2. ¿Qué se necesitaría para importar GNL?

  • Infraestructura: Construir una terminal de regasificación (FSRU flotante o planta onshore), lo cual toma entre 18 y 24 meses mínimo.
  • Conexión física: Adaptar el gasoducto para recibir gas desde la costa hacia el sistema de transporte, no solo desde la selva.
  • Contratos: Negociar compra de cargamentos spot en mercados internacionales, con precios que pueden ser 2 a 3 veces superiores al gas de Camisea.
  • Logística: Coordinar la llegada de buques metaneros, que requieren ventanas de descarga específicas y condiciones marítimas favorables.

En una emergencia de 14 días, importar GNL no es una opción. La solución debe venir de gestionar la demanda interna, no de buscar oferta externa que no podemos recibir.

6.3. Una alternativa realista: sustitución por combustibles líquidos

Ante la falta de gas, el sistema eléctrico peruano tiene una válvula de escape operativa: las centrales duales pueden cambiar a diésel o residual.

Ventajas:

  • El diésel se importa fácilmente (hay puertos, tanques y contratos establecidos)
  • La sustitución es técnicamente viable en cuestión de horas o días

Desventajas:

  • Costo marginal de generación se eleva de $40/MWh a más de $200/MWh
  • Mayor huella de carbono
  • Dependencia de importaciones de combustibles líquidos

Pero es la única opción técnica disponible en el corto plazo.

7. Hoja de Ruta de Política Económica

Dado el diagnóstico y las restricciones técnicas identificadas, MAXIMIXE considera que la respuesta de política debe ser focalizada, temporal y transparente.

7.1. En el corto plazo (días 1-14): Gestión de la emergencia

Acción N° 1: Racionamiento estricto y priorizado

El mercado no asigna eficientemente un insumo escaso cuando hay externalidades sistémicas. El Estado debe mantener y fiscalizar la priorización declarada:

Prioridad Sectores Justificación
1 (Intocable) Generación eléctrica crítica, transporte público masivo, hospitales Evitar colapso social y sanitario
2 (Flexible) Industria exportadora, transporte de carga de alimentos Preservar divisas y abastecimiento básico
3 (Ajustable) Vehículos particulares, industria local no esencial, comercio minorista Absorber el ajuste sin afectar servicios críticos

Se debe publicar diariamente el estado de asignación por sector y región. La opacidad genera especulación; la transparencia reduce incertidumbre.

Acción N° 2: Comunicación de expectativas

El BCRP, el MEF y el MINEM deben emitir comunicados coordinados diarios sobre:

  • Avance de las reparaciones.
  • Niveles de reservas de combustible líquido para generación de respaldo.
  • Proyección de restablecimiento del flujo de gas.
  • Indicadores que transparenten la formación de precios.

En el modelo empleado, las expectativas de inflación son determinantes. Si los agentes creen que el shock se extenderá más allá del 14 de marzo, ajustarán precios y salarios de forma permanente. La comunicación clara es una herramienta de política tan potente como la tasa de interés.

Acción N° 3: Facilitación de liquidez temporal para PyMEs

Las pequeñas y medianas empresas afectadas por la interrupción no deben quebrar por un shock exógeno de 14 días. La propuesta es:

  • La SBS instruya a la banca a ofrecer líneas de crédito puente con gracia de capital (3-6 meses) para sectores directamente afectados
  • COFIDE actúe como garante de segundo piso para reducir el riesgo percibido por los bancos

No es un subsidio; es un aplazamiento para evitar quiebras técnicas que generarían desempleo estructural.

¿Por qué no bonos directos? El problema de la focalización

En el debate público ha surgido la propuesta de entregar bonos directos a los afectados, tanto para taxistas como empresas afectadas. Esta alternativa suena atractiva por su simplicidad aparente, pero presenta problemas técnicos que la hacen inferior a las líneas de crédito para el caso de las PyMEs.

El problema de la identificación del beneficiario

En primera instancia, se podría afirmar que para taxistas el gobierno puede identificar relativamente a quién entregar porque existen registros formales: licencias de conducir, placas, registros en SETAME, asociaciones de transportistas. Hay una base de datos aprovechable.

Para PyMEs afectadas por el shock del gas, el universo es mucho más difuso. ¿Quién califica como beneficiario? ¿Solo empresas con conexión directa de gas? ¿Qué pasa con las que dependen indirectamente -panaderías, restaurantes, talleres- que usan gas pero no tienen contrato formal? ¿Cómo se verifica que la pérdida de ingresos se debe al shock y no a mala gestión previa?

La informalidad complica todo, muchas PyMEs operan sin RUC activo, sin estados financieros auditados, sin contratos formales de servicios. Un programa de bonos requeriría crear un padrón desde cero en medio de la emergencia, lo cual es inviable en 14 días.

Instrumento Costo fiscal Cobertura Reembolso
Bono directo Alto e inmediato Limitado por presupuesto Sin retorno
Línea de crédito con garantía Bajo (solo garantía) Ampliable por apalancamiento bancario Capital se recupera

Un bono de S/ 500 para 50,000 beneficiarios cuesta S/ 25 millones que no se recuperan. Una línea de crédito con garantía COFIDE de S/ 100 millones puede movilizar S/ 300-400 millones en préstamos y el capital se recupera cuando las empresas pagan.

El problema de los incentivos

Los bonos crean un problema de riesgo moral, establecen el precedente de que el gobierno compensa pérdidas por cualquier shock exógeno. En crisis futuras, los agentes esperarían transferencias directas en lugar de gestionar sus propios riesgos.

El crédito puente, en cambio, mantiene la disciplina financiera, la empresa asume la deuda y la paga después. Solo recibe alivio temporal -gracia de capital, no condonación- lo que preserva los incentivos de gestión responsable.

La limitación de los bonos incluso para taxistas

Analizando con más detalle, incluso el bono para taxistas, políticamente visible, tiene problemas técnicos severos. Se estima que más del 60% de taxis en Lima son informales, ¿cómo se les entrega el bono sin crear incentivos para mantenerse en la informalidad? ¿Cómo evitar que una misma persona cobre múltiples veces por diferentes vehículos? ¿Por qué taxistas y no otros afectados como choferes de bus, mototaxis o trabajadores de grifos cerrados?

El bono responde a la presión social visible pero no resuelve el problema de fondo y sienta precedentes fiscales cuestionables.

Alternativa técnica: un enfoque híbrido

Si el objetivo es proteger ingresos de manera rápida considerando la informalidad, una alternativa técnicamente más sólida sería:

  • Para transportistas: Bono condicionado a formalización posterior, con monto modesto (S/ 200-300) solo para compensar días efectivamente sin trabajo, entregado vía plataformas digitales con validación cruzada de datos.
  • Para PyMEs: Líneas de crédito puente con condonación parcial de intereses si la empresa mantiene empleo por 6 meses post-crisis.
  • Para trabajadores informales: Extensión temporal de programas sociales existentes (Pensión 65, Juntos) que ya tienen padrones operativos.

El problema real es que en 14 días no hay tiempo de implementar nada correctamente. Por eso la sección de mediano plazo propone crear registros y padrones preventivos, para que la próxima crisis no nos encuentre improvisando soluciones de último minuto.

7.2. En el mediano plazo (3-12 meses): Corrección de vulnerabilidades

Se recomienda avanzar en las siguientes medidas:

  • Crear terminal de importación de GNL: Declarar de necesidad pública e interés nacional la construcción de una terminal de regasificación independiente de la planta de exportación de Melchorita. Las opciones incluyen un FSRU (Floating Storage and Regasification Unit), más rápida de implementar (12-18 meses) con menor inversión inicial, o una planta onshore con mayor capacidad, mayor costo y plazo. El financiamiento puede ser mediante asociación público-privada con garantías soberanas para reducir el costo de capital.
  • Almacenar reservas estratégicas de combustible líquido: Establecer por norma un stock mínimo de seguridad de diésel y residual equivalente a 30 días de operación de las plantas eléctricas de respaldo, administrado por un fondo rotatorio con reposición automática cuando se use en emergencias.
  • Diversificar la matriz energética: Acelerar las subastas de energías renovables (solar, eólica) con sistemas de almacenamiento (baterías) para reducir la dependencia marginal del gas en generación eléctrica. Proponemos una meta para 2028 en el que las renovables con almacenamiento representen al menos 20% de la capacidad de respaldo.

7.3. En el largo plazo (1-3 años): Integración del sistema nacional de gas

Esto tiene que estar en los planes de gobierno de los aspirantes a la presidencia:

  • Reactivación del Gasoducto Sur Peruano: con un nuevo modelo que tenga en cuenta tres aspectos:
  1. Separe claramente la propiedad de la infraestructura de la operación comercial.
  2. Incluya cláusulas de transparencia y rendición de cuentas.
  3. Priorice la conexión de polos industriales y centros poblados con demanda garantizada.
  • Desarrollo de la petroquímica basada en gas: Para impulsar una industria (fertilizantes, metanol, plásticos) que agregue valor y genere empleo calificado, siempre que los proyectos sean competitivos sin subsidios permanentes y que internalicen los costos ambientales.

8. Conclusión

La interrupción del gas de Camisea por 14 días en marzo de 2026 no es una catástrofe, pero tampoco es un incidente menor. Es una señal de alerta sobre la fragilidad de un sistema energético que ha priorizado la eficiencia de corto plazo sobre la resiliencia de largo plazo.

El análisis macroeconómico con un modelo Neokeynesiano ampliado sugiere que el impacto en el crecimiento anual será moderado (reducción de 0.3 a 0.6 puntos porcentuales), pero el riesgo real no está en los números. Está en la gestión política de la crisis.

Tres principios deben guiar la respuesta:

  1. Realismo técnico: No prometer soluciones inviables como importar GNL en 14 días; la credibilidad se pierde más rápido que el gas.
  2. Focalización estricta: Priorizar el suministro a servicios críticos y proteger a los más vulnerables, sin subsidiar el consumo no esencial.
  3. Visión post-crisis: Usar esta emergencia como catalizador para corregir vulnerabilidades estructurales -terminal de importación, reservas estratégicas, diversificación energética.

El gas volverá a fluir tras la reparación del ducto. Pero la confianza en la seguridad energética del país tardará más en repararse. 


Anexo Metodológico: Modelo Neokeynesiano Ampliado con Shock Energético

Este anexo describe formalmente el modelo utilizado para cuantificar el impacto macroeconómico de la interrupción del suministro de gas. Se trata de una versión extendida del modelo Neokeynesiano (NK) que incorpora un sector energético como fuente de perturbaciones de oferta.

A.1. Estructura del modelo

El modelo se fundamenta en tres ecuaciones centrales que capturan la dinámica de la economía en forma log-lineal.

Curva IS (demanda agregada):

xₜ = Eₜxₜ₊₁ − (1/σ)(iₜ − Eₜπₜ₊₁ − rₜⁿ)

Donde:

• xₜ: brecha del producto (desviación porcentual del PBI respecto a su nivel potencial)

• Eₜxₜ₊₁: expectativas de la brecha del producto en el período siguiente

• iₜ: tasa de interés nominal

• Eₜπₜ₊₁: expectativas de inflación

• rₜⁿ: tasa natural de interés

• σ: coeficiente de aversión intertemporal al riesgo

Esta ecuación establece que la brecha del producto actual depende de las expectativas sobre la brecha futura y de la diferencia entre la tasa de interés nominal y la tasa natural de interés, ajustada por las expectativas de inflación. El término (iₜ − Eₜπₜ₊₁ − rₜⁿ) representa la tasa de interés real ex-ante menos la tasa natural, que es el impulso monetario relevante.

Curva de Phillips NK (oferta agregada):

πₜ = βEₜπₜ₊₁ + κxₜ + uₜ

Donde:

• πₜ: tasa de inflación

• β: factor de descuento intertemporal

• κ: pendiente de la curva de Phillips

• uₜ: shock de oferta (mark-up)

La inflación actual se determina por las expectativas de inflación futura (componente forward-looking), la brecha del producto (componente de demanda) y un término de perturbación que captura shocks de oferta. El parámetro κ refleja el grado de rigidez de precios: valores bajos indican precios más rígidos.

Regla de Taylor (política monetaria):

iₜ = φᵨπₜ + φₓxₜ

Donde:

• φᵨ: coeficiente de respuesta a la inflación

• φₓ: coeficiente de respuesta a la brecha del producto

El banco central ajusta la tasa de interés nominal en respuesta a desviaciones de la inflación respecto a su meta (implícitamente normalizada a cero) y a la brecha del producto. Para garantizar la existencia de una solución única y estable, se requiere que φᵨ > 1 (principio de Taylor).

A.2. Ampliación energética

La extensión del modelo incorpora el shock energético mediante dos ecuaciones adicionales que modifican la estructura del modelo NK estándar.

Shock de oferta (cost-push):

uₜ = γsₜ + εₜᵘ

Donde:

• sₜ: severidad del shock energético

• γ: pass-through del shock a la inflación

• εₜᵘ: componente idiosincrático del shock de oferta

Esta ecuación captura cómo la interrupción del suministro de gas eleva los costos marginales de producción. El parámetro γ mide la sensibilidad de los costos de producción a la escasez de energía. Un valor alto de γ indica que la economía es muy dependiente del gas como insumo energético.

Tasa natural de interés (canal real):

rₜⁿ = r̄ − ψsₜ

Donde:

• r̄: tasa natural de interés de estado estacionario

• ψ: impacto del shock sobre la tasa natural

La restricción en el suministro de gas reduce la capacidad productiva de la economía, lo que disminuye la tasa natural de interés. Intuitivamente, cuando un insumo esencial se vuelve escaso, la productividad marginal del capital cae, reduciendo el rendimiento real esperado. El parámetro ψ cuantifica este efecto.

Proceso del shock energético:

sₜ = ρsₜ₋₁ + εₜˢ

Donde:

• ρ: coeficiente de persistencia del shock

• εₜˢ: innovación del shock

Para un shock transitorio como el de Camisea (14 días), se asume un valor de ρ = 0.6, lo que implica una duración esperada del shock de aproximadamente 2.5 trimestres antes de disiparse.

A.3. Solución del modelo: de las ecuaciones a los resultados

El modelo está compuesto por tres ecuaciones que relacionan las variables endógenas (brecha del producto xₜ, inflación πₜ y tasa de interés iₜ) con sus valores esperados en el futuro y con el shock energético sₜ. Resolver el modelo significa expresar cada variable como función exclusivamente del shock, sin que aparezcan expectativas del futuro.

El problema de las expectativas

La dificultad central es que las ecuaciones incluyen expectativas del período siguiente (Eₜxₜ₊₁ y Eₜπₜ₊₁). Por ejemplo, la brecha del producto de hoy depende de qué esperan los agentes para mañana. Pero lo que esperan para mañana depende, a su vez, de lo que esperan para pasado mañana, y así sucesivamente. Sin un método para cerrar el sistema, quedaría un regreso infinito.

El método de solución

Para resolver este tipo de modelos se utiliza el método de Blanchard-Kahn (1980), que funciona de la siguiente manera:

1. Expresar el sistema en forma de estado: Se agrupan todas las ecuaciones en un solo sistema matricial. Esto permite ver cómo las variables actuales dependen de las expectativas y del shock.

2. Identificar variables de estado y de salto: Las variables de estado (como el shock sₜ) vienen determinadas por el pasado. Las variables de salto (como la inflación o la brecha del producto) pueden ajustarse instantáneamente ante nueva información.

3. Verificar la condición de existencia y unicidad: Para que exista una solución única y estable, el número de valores propios del sistema que están «fuera del círculo unitario» debe igualar al número de variables de salto. Esta es la condición de Blanchard-Kahn. Si se cumple, hay exactamente una trayectoria que no explota hacia el infinito.

4. Obtener la solución: Una vez verificada la condición, se descompone el sistema en sus componentes estables e inestables, y se impone que los componentes inestables sean cero (de lo contrario, la economía «explotaría»). Esto permite expresar las variables como funciones lineales del shock.

Solución en forma compacta

El resultado final se puede expresar como:

xₜ = aₓ · sₜ

πₜ = aᵨ · sₜ

iₜ = aᵢ · sₜ

Donde los coeficientes aₓ, aᵨ y aᵢ dependen de los parámetros estructurales del modelo (β, σ, κ, φᵨ, φₓ, γ, ψ). Estos coeficientes indican cuánto cambia cada variable ante un aumento de una unidad en la severidad del shock energético.

Interpretación intuitiva

La solución matricial no es más que una forma compacta de escribir que:

  • La brecha del producto responde al shock según una combinación de dos efectos: el impacto directo sobre la capacidad productiva (canal real, ψ) y el impacto sobre los costos que luego afecta la política monetaria (canal cost-push, γ).
  • La inflación responde principalmente al canal cost-push (γ), que eleva los costos marginales directamente.
  • La tasa de interés responde a ambas variables, según los coeficientes de la regla de Taylor (φᵨ y φₓ).

Para el lector interesado en la derivación formal completa, los coeficientes exactos se obtienen mediante álgebra matricial estándar después de imponer la condición de estabilidad de Blanchard-Kahn.

A.4. Impacto inmediato del shock

El impacto inmediato de una innovación en el shock energético (sₜ > 0) sobre las variables endógenas se deriva como:

Sobre la inflación:

∂πₜ/∂sₜ = γ > 0

El shock energético eleva directamente la inflación vía costos marginales.

Sobre la brecha del producto:

∂xₜ/∂sₜ = ψ − 0.5γ

El signo es ambiguo y depende del trade-off entre el canal real (ψ) y el canal cost-push (γ):

  • Si ψ > 0.5γ: el shock contrae la actividad económica (predomina el canal real)
  • Si ψ < 0.5γ: la actividad no cae inmediatamente (predomina el canal cost-push, y la reacción de la política monetaria estabiliza el producto)

Sobre la tasa de interés:

∂iₜ/∂sₜ = φᵨγ + φₓ(ψ − 0.5γ)

La tasa de interés responde a los efectos combinados sobre inflación y producto.

A.5. Calibración para Perú

Los parámetros fueron calibrados a partir de estimaciones econométricas para la economía peruana:

Parámetro Valor Fuente
β (factor de descuento) 0.99 Estándar trimestral (tasa de descuento)
σ (aversión intertemporal) 1.0 Utilidad logarítmica (supuesto estándar)
κ (pendiente Phillips) 0.07 Estimación MGM para Perú 2002-2019
φᵨ (respuesta a inflación) 1.5 Regla de Taylor generalizada del BCRP
φₓ (respuesta a brecha) 0.5 Regla de Taylor generalizada del BCRP
ρ (persistencia shock) 0.6 Calibrado para shock transitorio de ~14 días

La pendiente de la curva de Phillips (κ = 0.07) es relativamente baja, indicando precios rígidos en Perú, consistente con la literatura sobre economías emergentes.

A.6. Simulación de escenarios

Se simularon tres escenarios con diferentes combinaciones de γ y ψ:

Escenarioγψψ − 0.5γInterpretación
Moderado0.300.10−0.05Predomina cost-push
Base0.500.250.00Canales equilibrados
Severo0.400.350.15Predomina canal real

El escenario «Base» implica efectos equilibrados sobre inflación y producto. El escenario «Severo» refleja una economía donde la restricción de gas tiene un impacto fuerte sobre la capacidad productiva.

A.7. Limitaciones

El modelo presenta varias limitaciones que deben considerarse:

  1. Linealización: La aproximación log-lineal es válida solo para shocks moderados. Para perturbaciones grandes, los efectos no lineales pueden ser relevantes.
  2. Expectativas racionales: Se asume que los agentes forman expectativas racionalmente. En contextos de alta incertidumbre, las expectativas adaptativas pueden ser más realistas.
  3. Economía cerrada: El modelo no incluye sector externo explícitamente. Para una economía abierta como la peruana, el tipo de cambio real y los términos de intercambio pueden modificar los resultados.
  4. Shock homogéneo: Se modela un shock agregado único. La heterogeneidad sectorial (diferentes intensidades de uso de gas) no está capturada.
  5. Política fiscal: El modelo se centra en política monetaria. Las respuestas fiscales (subsidios, transferencias) no están modeladas explícitamente.

A pesar de estas limitaciones, el modelo proporciona un marco consistente para cuantificar el impacto del shock y guiar la discusión de política económica.