Jorge Baca Campodónico
Predice

El Capitalismo Popular de Hernando

El pasado 28 de abril el excandidato Hernando de Soto (HdS) emitió dos comunicados, donde manifiesta que el único modelo viable para nuestra realidad es el “Capitalismo Popular” y que las propuestas de los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta distan mucho de ese modelo.

El término Capitalismo Popular viene siendo utilizado por muchos economistas en el mundo. En el Perú, el asesor del excandidato Cesar Acuña también lo utiliza en un reciente libro de su autoría. Veamos de que se trata el Capitalismo Popular.

Capitalismo Popular (People’s Capitalism en inglés) fue un slogan propagandístico estadounidense popularizado a mediados de la década de 1950 como un nombre para el sistema económico estadounidense de la época. Fue respaldado por el presidente Dwight D. Eisenhower para uso mundial por la Agencia de Información de los Estados Unidos (USIS), que empleó el término para anunciar los aspectos exitosos de la economía estadounidense en todo el mundo durante la Guerra Fría. La propaganda describía a los Estados Unidos como una sociedad sin clases y de trabajadores prósperos muy lejos de las sociedades de “esclavos” de la Unión Soviética y China. Los Estados Unidos habían alcanzado el ideal de existencia sin clases sociales.

En la actualidad el capitalismo popular se define como una corriente de pensamiento que propone que los recursos económicos se mantengan principalmente en poder del sector privado y por lo tanto propone disminuir lo más posible el tamaño del Estado, dando a su vez mayor libertad a los ciudadanos. El capitalismo popular se rige bajo tres principios: (1) Mercado libre: Bajo este principio, la oferta y la demanda determinan los precios de los bienes y servicios. Es decir, no interviene el Estado. De esa manera, se consigue siempre la asignación más eficiente de los recursos. (2) Propiedad privada: Es el derecho de las personas naturales y jurídicas de poseer y administrar sus bienes. Al ser garantizada por el gobierno, se propicia la inversión y la actividad empresarial. (3) Libertad individual: Cada persona de ser capaz de tomar sus propias decisiones. Solo de esa manera, alcanzará un mayor bienestar. Esto se contrapone al colectivismo que propone la planificación central donde el Estado decide por el individuo.

Las versiones locales del capitalismo popular recogen estos tres principios pero le añaden un conjunto de reformas que consideran necesarias para fortalecer la democracia y garantizar el desarrollo sostenido. La propuesta de Cesar Acuña plantea un cambio con rumbo sustentado sobre la base de reformas que terminen con la lógica rentista del mercantilismo burocrático, público y privado, y favorezca el impulso del emprendimiento y de la inversión privada, en el marco de una sociedad libre en donde prevalezca el imperio de la ley.

La propuesta de HdS busca conciliar el Perú formal con el informal; dotando a este último de legislación que le permita incrementar su productividad y mejorar sus oportunidades. En el corto plazo plantea consolidar la reactivación económica con la meta de superar los niveles de producción y empleo pre-pandemia a mediados de 2022. Para ello propone preservar la fortaleza macroeconómica y el grado de inversión, mejorar el control de la pandemia, continuar los programas de protección social, continuar desarrollando el comercio y la diversificación de destino y productos de exportación.

La propuesta de HdS busca unificar al país conciliando los intereses de las clases en conflicto. Ello supone acabar con la coexistencia de dos sistemas legales enfrentados: en una orilla están los sectores formales y en la otra los sectores informales, cada uno con sus propios registros, información, títulos y certificados. HdS postula que el origen de ese enfrentamiento es que los primeros pueden formar capital y los últimos no. Es lo que los premios Nobel de 2019 han denominado la trampa de la pobreza.

Para salir de la trampa de la pobreza HdS postula que se debe mantener el modelo de economía social de mercado, pero haciéndolo más inclusivo para convertirlo en un instrumento para lograr una sociedad justa y desarrollada.

Para lograr este cambio, el plan de HdS propone un mecanismo para que los individuos puedan ejercer derechos de propiedad sobre bienes que poseen, pero de los cuales no pueden disponer y extraer valor. Dicho mecanismo se basa en un conjunto de certificaciones que den tranquilidad a potenciales compradores, a nivel internacional. Entre las certificaciones se encuentran: Certificar la ubicación de los recursos y la identificación de los propietarios. Certificar que las normas permitan que los títulos sirvan como garantía para levantar capital. Certificar que los titulares tengan o estén preparados para adoptar una forma de organización empresarial. Certificar que las normas existentes permitan que esos propietarios adopten mecanismos empresariales para limitar su responsabilidad. Certificar que las leyes les permitan elegir con quiénes se asocian y adquirir propiedades. Certificar que los títulos cumplan con las normas locales. Certificar que los títulos cumplan con las reglas, enmiendas y prácticas que rigen los mercados financieros globales.

Las certificaciones, permitirán conciliar y generar productividad en el país para todos los niveles sociales. Esto permitirá liberar a las grandes empresas que hoy están maniatadas por trámites y normas absurdas que las limitan a dar empleo solo a uno de cada cuatro peruanos, y empoderar a las pequeñas empresas con las siete certificaciones que les faltan para aumentar su productividad, formar capital y prosperar.

Para viabilizar su propuesta, HdS propone la creación de un fondo soberano de riqueza, el cual se manejaría bajo un régimen de administración privada y con independencia administrativa y financiera. Según la propuesta de HdS, cuando las personas pueden disponer de sus bienes y emprender negocios sin trabas del gobierno, se genera progreso. Esto, a nivel individual y colectivo. Al mismo tiempo, la sociedad tendería a ser menos desigual. Es decir, se espera una reducción de las diferencias entre las clases sociales. El fondo pondrá en valor ciertos activos líquidos (fondo de estabilización fiscal y de reservas, valor presente de las concesiones) y los no líquidos (tierras eriazas, edificios, colegios, recursos naturales no concesionados, entre otros) y administrará y vigilará su rendimiento financiero.

La propuesta de Capitalismo Popular de HdS es una herramienta interesante que debe sumarse a las ya existentes para cerrar las brechas sociales. Sin embargo, en un país como el Perú, la elevada informalidad podría inviabilizar la implementación de muchas de las certificaciones contempladas en la propuesta de Capitalismo Popular de HdS o implementarlas tomaría varios anhos.

Es importante subrayar que la propuesta de Capitalismo Popular de HdS se basa casi exclusivamente en la implementación del mecanismo de certificaciones arriba mencionadas. La implementación de este mecanismo podrá sumarse a otros medios existentes o por crearse, para poner en valor de los derechos de propiedad en sus diferentes modalidades. Sin embargo, según los premios Nobel Banerjee y Duflo, esta es una condición necesaria pero no suficiente. Es solo una de las cuatro patas de la mesa que se necesita para salir de la trampa de la pobreza y del circulo vicioso del crecimiento que lleva a la trampa del ingreso medio, que enfrentan muchos países que practican la economía social de mercado.

¿Cuáles son las otras 3 patas de la mesa para poder salir de la trampa de la pobreza” Son (1) la inclusión financiera mediante créditos a los sectores que no tiene productividad suficiente para ahorrar y generar capital, para dar inicio al círculo virtuoso que les permita salir de la trampa de la pobreza. (2) La educación focalizada a los recipientes de los créditos para que apliquen la mejor tecnología de forma continua e inmediata. (3) El otorgamiento de Seguros de Crédito asociativo que permita a los sectores mas pobres poder enfrentar desastres naturales, malas cosechas, inundaciones que podrían interrumpir el circulo virtuoso generado por el crédito otorgado.

El programa de Fuerza Popular contempla las 4 patas de la mesa necesarias para salir de la trampa de la pobreza. Es decir va más allá de la propuesta del Capitalismo Popular de HdS. En este contexto no se entiende las críticas que hace HdS al programa de FP de que no es inclusivo o que no contribuye a eliminar el mercantilismo. Esto no quiere decir que no haya lugar para apoyar propuestas como la de HdS u otras que contribuyan al mismo objetivo. Queda muy claro que el programa de FP esta enmarcado en lo que se entiende por economía social de mercado, pero va mas allá, siguiendo las recomendaciones de los premios Nobel Banerjee y Duflo para salir de la trampa de la pobreza a través de la inclusión financiera a los sectores más pobres del país.

Es muy importante subrayar que el PdG de FP contempla con especial atención el corto plazo y la necesidad de acortar rápidamente las brechas sociales, acentuadas por el pésimo manejo estatal de pandemia. FP propone que, hasta que se implante el Capitalismo Popular, el Estado impulse la ejecución de miles de obras en el sector rural y en el sector urbano marginal con el fin de generar empleo formal y productivo en el corto plazo y así evitar una explosión social de imprevisibles consecuencias.

En este contexto no se entienden los comunicados de HdS respecto a las distancias o divergencias que existen entre los programas del candidato Castillo y el de FP y Capitalismo Popular. La distancia del Capitalismo Popular y el programa de Perú Libre es abismal mientras que las diferencias con el programa de FP se deben a que FP toma en cuenta un mayor rango de ámbitos de actuación, sin entrar en contradicción con los planteamientos de HdS. FP no solo ofrece soluciones a la coyuntura de corto plazo, sino que su versión de Capitalismo Popular toma en cuenta un mayor número de factores que los considerados en la propuesta de HdS.

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