El “frenazo” y relativo estancamiento de la economía peruana no solamente se puede atribuir a factores relacionados con el comercio exterior de bienes y servicios, tal como la caída de los precios internacionales de las materias primas que el país exporta, sino que incluye también la reducción de los flujos de ingresos de divisas destinados a la compra de activos reales y financieros, incorporados en los rubros Inversión Directa e Inversión de Cartera y los Préstamos de Largo Plazo del Sector Privado, todos en términos netos, que componen la Balanza Financiera o de Capitales de largo plazo del Sector Privado de la Balanza de Pagos. El año pasado, la magnitud de la reducción de estos ingresos privados al país fue tal, que el saldo neto de dicha Cuenta no fue suficiente para cubrir el tradicional saldo deficitario de la Cuenta Corriente, a diferencia de lo acontecido en los últimos años, contribuyendo de esa manera a que las Reservas Internacionales Netas del Banco Central, después de catorce años, registraran una reducción de US$3.355 millones. Dicha situación y pérdida de reservas se mantuvo durante el primer trimestre del presente año, en un monto de US$985 millones.
El análisis del rubro Inversión Directa (neta) correspondiente al 2014 (1), muestra una reducción significativa respecto a los niveles registrados en el bienio anterior. El año pasado, dicho monto sumó US$7.789 millones, que representa reducciones de 15% y 34, 2%, con relación a los totales de los años 2013 y 2012, respectivamente, debido, entre otros, a la reducción de la rentabilidad de las operaciones mineras y los conocidos problemas que confronta la inversión en dicho sector en el país. Al desagregarse las cifras se encuentra que si no se considera los Préstamos netos (desembolsos menos amortizaciones) de las matrices extranjeras, y se toma solamente en cuenta los rubros Reinversiones y Aportes de Capital de los no residentes, la reducción de los totales y porcentajes son bastante mayores. Por ejemplo, los dos últimos rubros mencionados en el año2012 sumaron US$12.426 millones, mientras que en los dos años siguientes, estos fueron de US$6.224 en el 2013 y US$5.465 el año pasado. Es decir, las variaciones negativas de los años 2013 y 2014 respecto al 2012, fueron de 50% y 56%, respectivamente. La diferencia entre tales porcentajes estriba en el crecimiento de los Préstamos de las matrices (netos), pues de un saldo negativo de US$508 en el 2012, se elevó a US$3.075 millones en el 2013, y a US$2.420 el año pasado. Ello reflejaría la reducción en las utilidades de las empresas extranjeras así como el deseo de las empresas matrices de no asumir un mayor monto de riesgos patrimoniales, y remplazarlos por riesgos financieros. Adicionalmente, las cifras para el primer trimestre del presente año muestran que el total de la Inversión Directa en el Exterior de residentes per
uanos se elevó grandemente respecto a los totales de los últimos años, registrando un valor de US$576 millones, cuando este monto el año pasado fue de US$96 millones y de US$137 millones en el 2013. Dicho comportamiento reflejaría el pesimismo de los inversionistas residentes en el país que prefieren llevar sus capitales al exterior, dada las perspectivas poco favorables de la situación económica.
El segundo gran rubro de la Cuenta Financiera de Largo Plazo del Sector Privado es la Inversión de Cartera (neta), que incluye las transacciones entre residentes y no residentes privados de valores financieros como acciones, bonos, titulizaciones, notas de crédito, etc. (2). Se observa que el año pasado registró un saldo negativo de US$1.784 millones, que contrasta dramáticamente con el saldo positivo de US$4.722 millones del año 2013. Ello implica también una desinversión en valores por parte de los no residentes que explica, entre otros, la caída de las cotizaciones bursátiles de la Bolsa de Valores de Lima. Sin embargo, en el primer trimestre del presente año se observa una reversión en el saldo de este rubro al registrarse una suma positiva de US$267 millones.
El tercer rubro corresponde a los Préstamos de Largo Plazo (netos) (3). Estos también muestran un colapso en el bienio pasado con respecto a los tres años anteriores. Así, los saldos netos que sumaron US$3.939, US$2, 985 y US$4.036 millones en los años 2010, 2011 y 2012, respectivamente, se redujeron a US$998 y US$485 millones en el 2013 y 2014, respectivamente. Más aún, en el primer trimestre de este año, el saldo neto fue negativo (las amortizaciones superaron los desembolsos) en un monto de US$94 millones. Estos resultados serían evidencia también de la contracción de la economía del país.
Se puede entonces afirmar que la Cuenta Financiera de Largo Plazo del Sector Privado se contrajo grandemente el 2014 reduciendo su apoyo al financiamiento de la Cuenta Corriente, cada vez más golpeada por un creciente déficit de exportaciones netas. En este sentido, en el año 2012 el aporte neto del sector privado por los rubros Inversión Directa, Inversión de Cartera y Préstamos de Largo Plazo sumó US$15.792 millones, monto que se redujo a US$6.490 el año pasado; esto es, una contracción de 58, 9%. Dicha situación al parecer no habría mejorado en el pasado trimestre debido a la salida de fondos por concepto de Inversiones Directas en el Exterior por parte de residentes y el saldo negativo de los Préstamos a largo plazo, lo que ha obligado al Banco Central a dictar medidas diversas para contrarrestar estas fuerza deflacionarias y reductoras de la liquidez en el país.
Notas.-
(1) La diferencia entre Inversión Directa Extranjera en el país y la Inversión Directa en el Exterior.
(2) La diferencia entre la Inversión Extranjera de Cartera en el país y la Inversión de Cartera en el Exterior.
(3) La diferencia entre Desembolsos y Amortizaciones.