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Bitácora de Pesca

El tema de fondo en la administración pesquera

Este mismo artículo está publicado en la página web de la Revista Pesca. Accediendo al mismo en el link que se detalla podrá bajarse el archivo en PDF que contiene los cuadros estadísticos que por razón de formato y extensión no pueden colgarse en este blog:
http://www.revistapescaperu.com/index.php/miscelaneos/288-fondo-pesqueria

El sector pesquero artesanal tiene múltiples carencias, necesidades y reclamos. El sector industrial tiene también problemas.
La adecuada gestión del sector, para además poder atender racionalmente los reclamos y necesidades, tiene que resolver tres cuestiones previas, tres temas estructurales, tres temas de fondo básicos:
1. Conocer con precisión el número de embarcaciones pesqueras con sus características y el número total de pescadores.
2. Conocer el tamaño de todas las biomasas de las especies en explotación.
3. Conocer con precisión la estadística sectorial de exportaciones, ventas al mercado interno, contribuciones y volúmenes de desembarque al detalle.
No se puede administrar ni regular lo que no se conoce. Los tres datos no son conocidos con precisión porque solo existe, para el primer caso, una encuesta realizada en 2005. Para el segundo caso el Imarpe no posee información total por falta de recursos para investigación. Para el tercer caso la información es incompleta y difícil de accesar
Esto nos lleva a una necesidad común para poder llenar esos tres vacíos estructurales: recursos económicos.
En base a la estructura presupuestal de los pliegos, no es realista pretender que se atiendan todas las necesidades del sector. Las cifras 2010 son las que se muestra en el siguiente cuadro y una buena parte de ellas son destinadas a atender gasto corriente. Es relativamente poco lo que se destina a inversión en infraestructura e investigación, capacitación y desarrollo. Por lo menos no es suficiente para las demandas del sector.
Enfrentado y resuelto el tema de disponibilidad de recursos económicos, es necesaria una adecuada capacidad de gestión, sobre todo en la partida de inversiones, asumiendo que el sistema nacional de inversión pública es complejo y moroso. Se impone, además de voluntad y decisión políticas, eficiencia en la ejecución del gasto.
Mientras el sector no disponga de recursos económicos adecuados y suficientes para desarrollar investigación, desarrollo, capacitación y estadística, siempre habrá falencias y carencias, por lo cual no es realista insistir en que se atienda aquello que no puede ser atendido por una simple cuestión aritmética.
EL CANON PESQUERO
El canon pesquero genera recursos que no están destinados al Gobierno Central, sino a los gobiernos locales y regionales. Son recursos que se dispersan y atomizan en muchos beneficiarios sin que puedan ser destinados a los temas de fondo descritos. Tampoco constituyen una fuente apreciable de recursos económicos como se desprende de las siguientes cifras:
La proporción entre los ingresos por ventas al exterior de los recursos pesqueros y su contribución por renta de tercera categoría y derechos de pesca, sugiere una escasa participación del sector en el aporte de dineros a la caja fiscal, lo que permite presumir que si el sector requiere de mayores ingresos para atender demandas y necesidades sectoriales, debería contribuir en mayor proporción.
El siguiente cuadro permite apreciar la proporción entre las ventas del sector proveniente de sus exportaciones y sus aportes a través de los derechos de pesca e impuesto a la renta de tercera categoría. Cabe señalar que el sector artesanal no contribuye en relación a su esfuerzo pesquero ni a sus ventas al mercado interno. Cabe señalar que la información de derechos de pesca solo es posible deducirla de las cifras que se muestran por cuanto no hay información precisa del mismo procedente de la autoridad de pesquería.
Cabe preguntarse ¿de dónde saldrían los recursos para atender las demandas del sector artesanal y porqué este no contribuye con derechos de pesca? El sector pesquero debe nutrir su presupuesto fiscal con recursos económicos provenientes del propio sector en forma justa y proporcional. Utilizar dineros provenientes del aporte de otros sectores significaría una forma de subsidio perversa e injusta en detrimento de las necesidades de otros sectores.
Esto implica analizar la baja contribución proveniente del impuesto a la renta y de los derechos de pesca, así como evaluar la participación del sector artesanal. El resto de problemas sectoriales y su adecuada atención descansa en superar estos problemas. De lo contrario, podrán hacerse muchas ofertas, plantearse muchas necesidades y discutirse muchos temas; pero finalmente la realidad impondrá su propio paisaje. Construir o mejorar desembarcaderos es una necesidad, pero ¿cuánto cuesta hacerlo y de dónde saldrán los recursos económicos?
Existe información asequible a las cifras de exportaciones e impuesto a la renta.
No existe información asequible a la recaudación y destino de los derechos de pesca.
No existe información sobre volúmenes en toneladas y en soles de las ventas al mercado interno. La pesca artesanal provee el consumo interno y la materia prima destinada a la industria del Consumo Humano Directo; pero no hay estadística oficial que permita analizar en detalle este movimiento comercial.
Las ventas de pescado fresco no están afectas al IGV. Considerando el alto grado de informalidad del sector, tampoco podría analizarse la participación de impuesto a la renta de tercera categoría de estas operaciones comerciales.
Por lo tanto es imposible, o complicado por lo menos, saber cuál es el aporte total del sector pesquero industrial y artesanal al Estado vía tributos y derechos. Solamente en base a las cifras de exportación, derechos de pesca y renta de tercera categoría de las industrias y empresas formales se puede establecer una referencia de permite decir que la contribución sectorial al tesoro público es bastante desproporcionada en relación a las ventas.
La necesidad de que exista información estadística completa y visible se torna imprescindible para una adecuada administración del sector.
A la luz de las cifras expuestas, es pertinente sugerir que la administración de pesquería, basada en una política de Estado que no existe, tiene que resolver esta problemática en primera prioridad a fin de diseñar un plan estratégico de largo plazo que contemple la atención y solución a toda la problemática del sector.
En tanto estos tres aspectos fundamentales no sean enfrentados con realismo y con voluntad y decisión políticas, el sector seguirá inmerso en la caótica situación de carencias, falencias, quejas y reclamos que hoy se observan y que se repiten y/o agravan con el transcurso del tiempo.
No se puede administrar lo que no se conoce; no se puede determinar volúmenes máximos de extracción que aseguren pesquerías sostenibles sin investigación que proporcione información; no se puede regular con transparencia en ausencia de información estadística precisa; no se puede mejorar el aspecto sanitario ni de generación de valor agregado sin investigación, desarrollo y capacitación; no se puede mejorar la infraestructura pesquera sin recursos económicos y con un sistema de inversión pública complicado, lento y perverso.
Los programas de gobierno que se presenten en los próximos meses derivados de la campaña electoral 2011, si no contemplan cómo enfrentar esta problemática, serán solamente meros discursos, los que además, no tienen obligatoriedad legal de ser cumplidos por quien asuma el próximo gobierno.
Es preciso que la ciudadanía en general y el sector, asuman conciencia de los problemas reales y de fondo y que además conozcan al equipo de trabajo que dirigirá los destinos de la pesquería peruana. El candidato que gane puede tener un excelente programa, pero además de que no está obligado a cumplirlo, podría caer en manos de la inexperiencia de funcionarios designados, lo que podría impedir o dificultar su aplicación, aún si existiese voluntad y decisión políticas para hacerlo.
Las soluciones y atención de las necesidades del sector pesquero no podrán darse en el corto plazo. La atención de los problemas descritos tomará un tiempo y presupone que exista la voluntad política de hacerlo en el próximo gobierno.
Pretender o creer que en lo que queda de esta administración podrá hacerse algo al respecto es sumamente improbable por cuestión de tiempo.
Cifras: fuente Portal de Transparencia Económica del MEF. Elaboración: Revista Pesca