Caso de Estudio MAXIMIXE
Un estudio de factibilidad económica-financiera permitió demostrar la bancabilidad del Puerto de Chancay y sentar las bases para atraer inversión internacional.
El desarrollo del Puerto de Chancay planteaba una pregunta central para inversionistas y promotores del proyecto: ¿puede un nuevo terminal portuario de gran escala sostener su viabilidad económica en el largo plazo dentro del sistema logístico peruano?
Responder una pregunta así exige algo más que estimaciones de tráfico portuario. En este caso era clave construir una base sólida de demanda potencial, comprender la evolución futura del comercio exterior y estructurar un modelo financiero capaz de demostrar la bancabilidad del proyecto frente a inversionistas internacionales.
Para abordar el desafío, MAXIMIXE desarrolló el estudio de factibilidad económica-financiera del proyecto, integrando análisis de demanda, modelamiento econométrico del tráfico portuario y estructuración financiera bajo esquemas de project finance.
El desafío
Validar la demanda y demostrar la bancabilidad del proyecto
Uno de los principales retos del proyecto consistía en sustentar la demanda potencial del nuevo terminal portuario en un horizonte de largo plazo. Para ello era necesario identificar los sectores productivos y operadores logísticos con capacidad real de movilizar carga a través del puerto, así como comprender cómo evolucionarían esos flujos en función del crecimiento del comercio exterior peruano.
“Para demostrar la viabilidad económica del puerto no bastaba con proyectar tráfico portuario. Era fundamental identificar generadores reales de carga y validar su disposición a utilizar el terminal una vez que entrara en operación”.
— Juan Sánchez, Director de MAXIMIXE Finanzas
Así, el desafío era doble: construir un modelo de demanda consistente con las dinámicas logísticas del país y estructurar un modelo financiero que permitiera evaluar la sostenibilidad del proyecto bajo distintos escenarios de bancabilidad.
La solución
Construir una base real de demanda y una arquitectura financiera bancable
MAXIMIXE estructuró un enfoque integrando tres componentes: validación de demanda, modelamiento econométrico del tráfico portuario y estructuración financiera del proyecto.
El proceso comenzó con la identificación de los principales generadores de carga vinculados al comercio exterior, incluyendo importadores de vehículos, operadores logísticos y empresas asociadas al comercio de granos y otros productos de alto volumen, así como servicios de transbordo. A partir de esta identificación se desarrolló un proceso de acercamiento directo con actores relevantes de la cadena logística.
“Uno de los pasos más importantes fue conversar directamente con los generadores de carga. No se trataba solo de estimar demanda potencial, sino de entender bajo qué condiciones esos actores estarían dispuestos a canalizar sus operaciones a través del nuevo puerto”.
— Juan Sánchez, Director de MAXIMIXE Finanzas
Como resultado de estas gestiones se obtuvieron cartas de intención de uso del puerto, mediante las cuales distintos operadores manifestaron su disposición a canalizar carga a través del futuro terminal. Estas manifestaciones sentaron las bases para la eventual estructuración de acuerdos tipo take-or-pay, mecanismo utilizado internacionalmente para asegurar volúmenes mínimos de operación y fortalecer la estabilidad de los flujos del proyecto.
Sobre esta base se desarrolló un modelo econométrico de demanda portuaria, que integró variables macroeconómicas vinculadas al crecimiento del comercio exterior con variables sectoriales asociadas a los principales generadores de carga. El modelo combinó variables exógenas relacionadas con el desempeño macroeconómico y el comercio internacional con variables endógenas vinculadas al desempeño de los sectores productivos.
A partir de estas relaciones se proyectaron los flujos de carga del terminal en un horizonte de 25 años, permitiendo construir escenarios de tráfico portuario consistentes con la evolución esperada de los mercados que abastecerían al puerto.
Paralelamente, MAXIMIXE definió la estructura tarifaria y de costos del terminal y diseñó una arquitectura financiera orientada a facilitar el financiamiento del proyecto bajo un esquema consistente con estructuras de project finance y criterios de bancabilidad.
Marco de evaluación financiera del proyecto
El modelo financiero desarrollado por MAXIMIXE permitió evaluar el desempeño económico del terminal en un horizonte de 25 años, incorporando distintos escenarios de inversión, tráfico portuario, tarifas, costos operativos y relación riesgo-rentabilidad.
El análisis incluyó métricas utilizadas en la práctica internacional de financiamiento de infraestructura, entre ellas el Valor Actual Neto (VAN), la Tasa Interna de Retorno (TIR) a nivel de proyecto y de capital, así como indicadores de cobertura de deuda propios de estructuras de project finance, tales como el Debt Service Coverage Ratio (DSCR), el Loan Life Coverage Ratio (LLCR) y el Project Life Coverage Ratio (PLCR).
Este marco permitió evaluar la rentabilidad y la solidez financiera del proyecto bajo distintos escenarios de operación y proporcionar a inversionistas potenciales una base técnica para analizar su viabilidad.
El impacto
De estudio de factibilidad a decisión de inversión
El estudio desarrollado por MAXIMIXE permitió sustentar técnicamente la viabilidad económica del proyecto portuario de Chancay y estructurarlo bajo criterios de bancabilidad compatibles con los estándares utilizados por inversionistas internacionales en infraestructura.
Los resultados de la evaluación económico-financiera proporcionaron una base analítica para la discusión del proyecto con potenciales inversionistas internacionales, permitiendo presentar de manera estructurada el modelo de negocio del terminal, su demanda proyectada y su desempeño financiero esperado.
Este trabajo contribuyó a despertar el interés de inversionistas globales especializados en infraestructura portuaria y sirvió como insumo para el análisis posterior realizado por COSCO Shipping, que evaluó el potencial logístico y económico del terminal por su ubicación estratégica en la costa oeste de sudamericana.
Con base en los resultados del Estudio de Factibilidad y una estrategia propia como naviera global, COSCO Shipping decidió participar en el proyecto y avanzar hacia la fase de inversión, decisión que dio inicio al desarrollo del Puerto de Chancay, hoy concebido como una de las infraestructuras portuarias más importantes de Sudamérica.


