“El Producto Bruto Interno (PBI) es el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un período determinado, usualmente, un trimestre o un año; y cuenta todo el producto generado dentro del país. Se contabiliza sólo el valor de los bienes y servicios finales o el valor agregado, porque incluir los bienes y servicios finales y los intermedios conllevaría a contabilizar dos veces un mismo producto”.
¿Cómo así es que su crecimiento mejora la calidad de vida de los ciudadanos peruanos?
La industria pesquera nacional genera ingresos para el Estado a través del pago de impuestos, en especial el de renta, ya que esta exonerada del IGV la comercialización de pescado fresco.
Para cumplir con este pago es necesario que el sujeto del mismo posea un RUC. Si no lo tiene porque es informal, obviamente no pagará renta ni ningún otro tributo.
La estructuración del canon pesquero, se hace sobre la incorporación del 50% de los derechos de pesca recaudados y del 50% del impuesto a la renta de tercera categoría del sector. El otro 50% permanece a disposición del MEF.
¿Cuánto se ha recaudado por impuesto a la renta a la pesca en el Perú?
Solo se conoce lo que ha sido transferido al MEF para el canon pesquero. Sobre el tema se analiza la información en el siguiente link:
https://revistapesca.blogspot.com/2025/05/exportaciones-pesqueras-y-canon-pesquero.html
Una forma de deducir cuánto se recauda por impuesto a la renta en general, es analizando las transferencias del canon pesquero.
Este canon sí tiene una fuente abierta de información en la página web del Ministerio de Economía y Finanzas.
Dado que se conoce el 50% del impuesto a la renta al analizar las transferencia del canon a los gobiernos regionales y locales, se puede inferir el monto total recaudado, que sería un 50% más. Por tanto, la recaudación del impuesto podría ser la que se muestra en el cuadro al final de esta nota.
Alguien podría pensar ser que el porcentaje del impuesto en relación a las exportaciones es una cifra muy pequeña y tal vez sea esa la razón por la cual no se difunde esta información, porque se vende mucho y se tributa poco.
Sin embargo esta no es toda la información que debería saberse. No es suficiente alabar el crecimiento del PBI. Eso es una porción de la realidad.
No se conoce quienes son los contribuyentes que han pagado, quiénes no han pagado y desde cuándo. ¿Cuál es el tamaño de la población que no tributa? ¿Por qué no se formaliza a todos los actores de la pesca, así como se pretende que gestionen sus permisos de pesca?
¿Cuál es el índice de morosidad, elusión o evasión, si es que hubiese?
Si todos los armadores e intermediarios tuviesen RUC, además de tributar podrían colocar a sus trabajadores en planilla para que gocen de los beneficios de ESSALUD, seguro de riesgo, CTS y pensión. Los pescadores, tripulantes de las embarcaciones, solo tendrían que aportar para su AFP o fondo de pensiones. ¿Por qué sus patrones o empleadores no los colocan en planilla?
¿Por qué ninguna autoridad muestra interés en el tema?
Formalizar no consiste tan solo en dar permisos de pesca, sino en convertir a los informales en contribuyentes que compensen a la Nación por el privilegio de lucrar con recursos naturales que son patrimonio de todos.
Los peces constituyen materia prima para su transformación y posterior exportación al mercado nacional. También para ser comercializados en estado fresco. Pero es una materia prima de costo, cero. Es decir que es gratis. Nadie invierte en su cuidado, alimentación o atención. Lo que existe es un costo operativo de extracción, es decir lo que gasta el pescador o el armador en realizar la actividad extractiva.
Pero siendo ese recurso natural o materia prima, propiedad de todos los peruanos, quienes ganan dinero utilizándola de cualquier manera ¿no deben pagar un justiprecio al Estado quien a su vez lo debería trasladar a los pobladores en forma de inversión o lo que fuese?
Se ha atribuido siempre a los recursos marinos, no solo el carácter de renovable, sino además, la cualidad de inagotable. Se ha elegido aceptar el mito, en obstinada ignorancia de los hechos, creyendo que los recursos pesqueros son infinitos e inagotables y forzando la extracción hacia límites impredecibles en sus consecuencias.
La forma más racional de proteger nuestros recursos pesqueros es adoptando un enfoque precautorio. Los peces son recursos naturales renovables, solo si se les deja reproducirse adecuadamente cuidando de no reducir sus poblaciones.
El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda. Sucede que la biomasa de las diversas especies objetivo sigue el camino inverso, éstas se reducen y por tanto son insuficientes para satisfacer las expectativas y necesidades de todos los partícipes de la pesquería.


