Alerta Económica | La Sala de Prensa y Comunicación de MAXIMIXE.

Unir el Perú con el mundo

30 de octubre de 2025
Unir el Perú con el mundo

El economista Henry Álvarez, director de Economía & Mercados de MAXIMIXE, presentó en el programa «Claro y Directo» del canal A3RNET el estudio Oportunidades de comercio exterior a través de la IIRSA Norte, una publicación que analiza el papel del principal corredor vial del país en la integración económica del norte peruano y su conexión con los mercados internacionales. Durante la entrevista, Álvarez destacó que el proyecto constituye una plataforma estratégica para superar el aislamiento histórico de la región y potenciar su competitividad exportadora. Este estudio de MAXIMIXE, nos dice, propone entender la IIRSA Norte como un eje estructurante de desarrollo territorial para la integración regional.

Álvarez interpreta la construcción de la IIRSA Norte como “una llamada a la acción para aprovechar el mayor activo estratégico que tiene el Perú: la geografía”. Esta carretera, que atraviesa la Amazonía y conecta el Atlántico con el Pacífico, sería capaz de transformar a la macroregión norte en un nodo económico entre Sudamérica y Asia, haciendo del país el hub logístico más importante de Sudamérica, siempre que logre integrar sus corredores viales, portuarios y fluviales en una estrategia territorial coherente. Esta posición geográfica estratégica, remarcó, no debería ser confundida con la percepción del país “como un puente de paso” entre potencias geopolíticas. Álvarez subraya que la infraestructura solo genera valor si se acompaña de políticas que impulsen la transformación productiva. El reto, dijo, es “convertir al Perú en un actor de las cadenas globales de valor, impulsando plantas industriales, centros de innovación y plataformas logísticas que multipliquen el impacto económico”. Así, el corredor no solo reduciría distancias, sino que se convertiría en un eje productivo capaz de proyectar a la macroregión norte hacia los circuitos globales de comercio.

Consultado sobre los actuales beneficios del proyecto, Álvarez destacó avances concretos en distintas regiones del norte. Menciona, por ejemplo, que el comercio exterior de Lambayeque ha superado las expectativas gracias a la irrigación de Olmos, diversificando cultivos y abriendo nuevos mercados. En contraste, señaló que en Cajamarca –aunque la gran minería ha aprovechado la nueva infraestructura– la agricultura mantiene un perfil tradicional, lo que evidencia un progreso desigual y la necesidad de impulsar una mayor diversificación productiva a lo largo del corredor. Para el gerente de MAXIMIXE, estos contrastes muestran que la IIRSA Norte ya está generando transformaciones visibles, pero también que su verdadero potencial depende de la consolidación de una integración territorial más equitativa.

Según Álvarez, los vacíos que aún persisten en ese proceso pueden entenderse a partir de dos dimensiones del desarrollo: el “hardware” y el “software”. El hardware, explica, comprende las obras físicas –carreteras, hidrovías, puertos, energía– que sustentan la conectividad material del país. Aunque la carretera troncal representa un avance decisivo, aún faltan inversiones complementarias que integren plenamente las zonas rurales y productivas con el eje principal: hidrovías eficientes, carreteras vecinales y planes de inversión sostenidos que trasciendan los ciclos políticos. Sin esa articulación territorial, advierte, la infraestructura corre el riesgo de convertirse en una vía de tránsito más, sin capacidad de generar desarrollo duradero.

El software, en cambio, se refiere a los marcos institucionales, normativos y de gobernanza que hacen posible que la infraestructura funcione como un sistema. Es precisamente en este componente donde se concentran los vacíos más críticos del proceso de integración territorial: vacíos regulatorios, trabas en los pasos fronterizos y falta de coordinación interinstitucional que frenan la inversión privada. En un corredor que aspira a ser multimodal y bioceánico, la fluidez regulatoria importa tanto como el cemento o el acero. Sin reglas claras ni procedimientos ágiles en frontera, el corredor pierde competitividad frente a alternativas regionales. Por ello, más allá de construir infraestructura, el reto es consolidar un sistema de gestión y planificación capaz de sostener en el tiempo la integración lograda. En conjunto, su diagnóstico sugiere que el futuro del corredor depende tanto de su estructura física como de la capacidad institucional para hacerla funcionar como un verdadero sistema nacional.

Por último, Álvarez señaló que, pese a los retos pendientes, la IIRSA Norte ya actúa como un catalizador de transformación: una infraestructura que impulsa polos industriales, logísticos y tecnológicos en la macroregión norte, y que puede expandir aún más su impacto si se consolida una planificación estratégica a su altura. En su lectura, el corredor no solo conecta territorios, sino también instituciones y productividades, delineando una nueva forma de articular el desarrollo nacional.

La entrevista completa puede verse aquí.

El análisis completo puede consultarse de manera gratuita en la página web oficial de IIRSA Norte: https://www.iirsanorte.com.pe/publicaciones/